Después de la reunión del lunes 15.02.2010, una cosa está quedando muy clara si ya no lo estaba y es la improvisación que está rigiendo, por parte de les direcciones, todo el proceso de negociación del Acuerdo Laboral y el proceso de integración de les 3 entidades.
Ahora bien, una vez ha ido avanzando el proceso negociador y el desarrollo del Acuerdo Laboral, se han ido haciendo visibles las deficiencias y carencias para poder valorar el alcance económico de las propuestas, por parte de estos asesores. Parece ser que no habían hecho las consultas necesarias, a los estamentos pertinentes, para poder determinar el coste real de les indemnizaciones, tanto para las prejubilaciones como para las bajas incentivadas y ahora las direcciones quieren rebajar les pretensiones del preacuerdo para beneficiarse de un menor coste fiscal, sin que esto favorezca las condiciones de los trabajadores y trabajadoras de les 3 entidades.
Una vez más las direcciones no escatiman esfuerzos, sobre todo económicos, a la hora de contratar asesores externos, la fiabilidad de los cuales deja mucho que desear.
Por hechos con un coste económico infinitamente inferior tenemos compañeros y compañeras expedientados y/o despedidos y en cambio estos asesores continúan sentados en la mesa negociadora, eso si últimamente con menos personal y suponemos que sin merma en sus honorarios.
Las direcciones quitan el pan y la sal a los empleados y empleadas de las tres entidades y en cambio continúan y, por tanto, continuamos pagando asesores, el trabajo de los cuales seria, como mínimo, cuestionable.