CAM y Cajastur controlarán el tercer mayor grupo de cajas

Tras dos semanas en busca de un socio, Caja Mediterráneo cerró ayer un pacto con Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura para crear un SIP que ocupará el tercer puesto en las cajas españolas. Los asturianos tendrán el mismo peso que CAM pese a contar con la mitad de activos.

25-05-2010

Las grandes noticias del sector financiero mundial se gestan
durante los fines de semana. Siguiendo esa doctrina, que confirmó la
intervención de Cajasur, el sábado pasado, el domingo y la mañana del
lunes fueron jornadas de intensas negociaciones entre distintas cajas de
ahorros para lograr un acuerdo que satisficiera al Banco de España en
su empeño de reestructurar el sector. A media tarde de ayer, Caja
Mediterráneo, Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria llegaron a un
acuerdo que, si nada se tuerce, dará pie a la tercera mayor caja
española, por detrás de La Caixa y Caja Madrid, y por delante de
Bancaja.

El pacto, que de momento es un protocolo de intenciones que ya se ha
presentado al regulador, se articulará a través de un SIP (Sistema
Institucional de Protección) cuya sociedad central será un banco, con
sede en Madrid, que estará participado en un 40% por CAM, otro 40% por
Cajastur (que lleva en su mochila la integración del negocio de Caja
Castilla La Mancha, CCM), un 11% Caja Extremadura y un 9% por Caja
Cantabria, según explicaron ayer las cuatro entidades firmantes. El gran
ganador de este reparto se antoja la caja asturiana, que con casi la
mitad de activos de CAM, se lleva la misma parte del negocio futuro.

El SIP permitirá a las cuatro cajas mantener su imagen y personalidad
jurídica en el negocio de banca minorista, y compartir las políticas de
riesgos, de control y de tesorería. Pese a que Cajastur tiene Banco
Liberta, que ha utilizado para la integración de CCM, este grupo de
cajas creará una nueva ficha bancaria.

El nuevo grupo sumará unos activos totales de 135.000 millones de
euros, con un volumen de negocio de 177.000 millones, unos recursos
propios de 10.000 millones y una cartera de participadas de 4.000
millones. El ratio de solvencia se situará en el 12,1%, el Tier 1 en el
9,4% y la eficiencia recurrente en el 47,6%, «lo que confirma a la
entidad resultante como una de las más eficientes del sistema financiero
español».

Pedirá ayuda al FROB

Pese al optimismo de los datos, el SIP formado por las cuatro cajas
«aprovechará la oportunidad que supone, siguiendo la normativa del Banco
de España, acudir al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB)
por una cantidad pendiente de concreción», matizaron ayer los firmantes
en un comunicado. Fuentes del mercado apuntaron a que la cifra que
pueden solicitar al FROB ronda entre los 1.400 y los 1.800 millones.

El pacto alcanzado ayer no ha sido fácil para ninguno de los
partícipes. Al margen del peregrinaje vivido por CAM en las dos últimas
semanas, en las que ha llamado a la puerta de Cajamurcia, Bancaja y BBK,
prácticamente el resto de cajas han participado también en
negociaciones más o menos avanzadas durante los últimos meses. De hecho,
la posibilidad de crear un SIP con cajas de tamaño mediano era una de
las más plausibles, pese a que la semana pasada se dio por enterrada.

La presión que ejerció el Banco de España sobre CAM, buscando un
acuerdo en el que estuviera implicada una de las cuatro grandes cajas,
devolvió la vitalidad a esta vía, especialmente al final de la semana
pasada. Para la caja con sede en Alicante era fundamental lograr un
acuerdo y no verse señalada con el dedo por parte del regulador. El
principal temor era ser absorbida por Caja Madrid, una opción que era
bien vista por el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández
Ordóñez, pero que disgustaba especialmente a políticos y empresarios de
la Comunidad Valenciana, por la pérdida de influencia que supondría.

El problema con el paso de los días, fue que CAM estaba cada vez en
peor situación negociadora por la proximidad de la fecha límite marcada
por Ordóñez y que coincide con el final del plazo para acogerse al FROB,
finales de junio. Así, los dos acuerdos que estuvieron más próximos de
cerrarse, con Cajamurcia y con BBK, se acabaron frustrando porque desde
CAM se entendía que se pedía demasiado y que, al fin y al cabo, la caja
alicantina es la cuarta de España.

«El acuerdo blinda a CAM de una absorción en el futuro por alguna de
las grandes cajas, ya que el SIP acordado tiene tamaño suficiente para
liderar futuras integraciones», explicaron fuentes próximas a la
entidad, en referencia nada velada a la caja que preside Rodrigo Rato.

Sin embargo, hay algunos datos que apuntan a las cesiones que ha
tenido que realizar CAM en este proceso. Modesto Crespo mantendrá su
cargo de presidente en la nueva entidad. Víctor Bravo, presidente de
Caja Extremadura será vicepresidente primero, y Enrique Ambrosio,
presidente de Caja Cantabria, será vicepresidente segundo. La estrella
del banco que conformarán las cuatro cajas será el presidente de
Cajastur, Manuel Menéndez, que ejercerá de consejero delegado. Son los
cuatro cargos que se han desvelado de los 12 que conformarán el consejo.
Una de las dudas que se planteaban ayer en círculos financieros de la
Comunidad Valenciana era el futuro de Roberto López Abad, director
general de CAM, cuyo papel en las negociaciones de las dos últimas
semanas ha sido cuestionado.

Ahora queda por delante el proceso de aprobación de los consejos de
administración de las cuatro cajas, así como el visto bueno de las
asambleas, para lo que será clave la opinión de los dos grandes partidos
políticos. Ayer, CAM recibió el visto bueno de la Generalitat
Valenciana, gobernada por el PP. El acuerdo no precisa la aprobación del
Gobierno autonómico, que fue informado ayer por la tarde. El PSOE de
Alicante y la patronal autonómica valenciana Cierval también
consideraron positivo el acuerdo.

Desde los sindicatos de las cajas se reclamó fundamentalmente una
mesa de trabajo para evitar que el acuerdo tenga un coste social
elevado. Desde las cajas se subrayó «la diversificación geográfica y la
ausencia de solapamiento de clientes», así como en «la complementariedad
de redes comerciales y oficinas». La nueva entidad cuenta con una red
de 2.300 oficinas y 14.000 empleados, y refuerza la presencia de las
cajas en territorios en los que tenían poca implantación de forma
directa como Madrid, Cataluña, Andalucía o Galicia.

Penedès, Cai y Sa Nostra

Otro acuerdo que puede estar en ciernes es el que negocian Caixa
Penedès, CAI y Sa Nostra, según algunas fuentes. A esta fusión, que
también se alcanzaría mediante un Sistema Institucional de Protección
(SIP), podría unirse alguna otra entidad. Caixa Laietana es una de las
candidatas, aunque no se descarta que finalmente se una a Caixa Girona,
que va en solitario.

BBK, el
último intento de integración

La lista de socios para compartir el futuro con la CAM ha sido
prolijo en las últimas semanas. Caja Madrid, Bancaja, Cajamurcia y,
hasta ayer, BBK han participado en las quinielas de unas negociaciones
que en ninguno de los casos ha fructificado. En el caso de BBK la
ruptura de las conversaciones para poner en marcha una fusión virtual,
se produjo por el intento de CAM de una integración paritaria que
rechazó la entidad vizcaína.

 

El FMI pide crear
sociedades tenedoras de acciones para que el sector se capitalice

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y la agencia de calificación
crediticia Moody’s coincidieron ayer en la necesidad de acelerar la
consolidación de las cajas de ahorros. Y dicho y hecho. Horas más tarde
se anunció la fusión virtual de CAM, Cajastur, Caja Cantabria y Caja
Extremadura. El FMI incide en llevar a cabo reformas en las cajas que
incluyan una reducción de la «influencia política», impulsar su
capacidad para aumentar capital y ofrecerles «la oportunidad de
convertirse en sociedades tenedoras de acciones», como bancos o
fundaciones.

En las conclusiones de la revisión del Artículo IV, señala que el
marco legal de las cajas de ahorros «debe ser actualizado al nuevo
contexto económico» e insiste en que esta reforma debe llevarse a cabo
«lo más rápidamente posible para que estas entidades puedan tener todas
las opciones para reunir capital tan pronto como sea posible».

En esta línea, señala que el comportamiento financiero de las cajas
es «altamente variado» y que, dado que es un sector que tiene «un papel
importante que jugar» en la economía del país, la actual estructura
legal «no se adapta bien a las necesidades futuras de España». El FMI
recomienda también acelerar «la reducción de la sobrecapacidad y la
construcción de instituciones más sólidas». Subraya que los progresos
realizados, en el marco de Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria
(FROB) han sido «demasiado lentos», aunque el reciente acuerdo entre el
Gobierno y el PP es «esperanzador».

En este sentido, ve necesarios más progresos antes de que concluya el
FROB en junio y cree que el Banco de España debe estar preparado para
intervenir «rápidamente» en caso de que persistan señales de debilidad.
El informe del FMI está realizado antes de que el supervisor
interviniese el sábado de madrugada Cajasur -apenas dos horas después de
que la caja comunicase su decisión de no fusionarse con Unicaja-.

Moody’s considera que la intervención de Cajasur por el Banco de
España es una llamada de atención para las autoridades autonómicas y
para que las cajas que lo necesiten acudan al FROB antes del 30 de
junio. «El tiempo corre, si quieren mantenerse en el asiento del
conductor», dice Moody’s.

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