Comenzaron los primeros y van a acabar los últimos. Después de pasarse varios años hablando de la tan traída y llevada “consolidación de balances”, que iba a facilitar la obtención de un rating como Grupo y permitir el acceso a la financiación mayorista, todo quedó en agua de borrajas.
Decenas
y decenas de reuniones de presidentes y directores generales, fueron
insuficientes para ponerse de acuerdo en un proyecto común que
pudiera satisfacer las necesidades colectivas de las Cajas Rurales.
Después
salió el invento del SistemaInstitucional
de Protección
(SIP). Bajo la fórmula legal ya existente del Grupo Cooperativo se
pretende dar solución a la cuadratura del círculo. Esto
no es ni más ni menos que reducir costes aumentando la estructura,
porque aumentar la estructura es imprescindible para contentar a
todos. Así se entiende
la ampliación de 10 a 20 consejeros del Grupo Cooperativo CRM (nada
más que 1 de los trabajadores, eso sí), y el mantenimiento detodoslos
órganos de dirección de todaslas Cajas Rurales agrupadas.
La
Agrupación de Interés Económico puede presionar a la baja a las
condiciones laborales del sector
Entretanto,
se plantea la integración de todos los Servicios Centrales de CRM
bajo la fórmula mercantil de una Agrupación
de InterésEconómico
(AIE). Seguro que a
alguien ya se le habrá ocurrido la idea de escindir a los
trabajadores de Servicios Centrales y trasladarlos a esta AIEque,
como no será una Caja Rural, no tiene por qué estar sujeta al
Convenio Colectivo de Cooperativas de Crédito.
De
revisar los escandalosos sueldos de los directivos de las Cajas
Rurales, nada de nada (un ejecutivo de Caja Rural puede cobrar el
doble o más que el presidente del gobierno), de lo que se trata es
de conservar los sillones para todos bajo el eufemismo de “mantener
la
personalidad jurídica de las entidades”
Nuestras
prioridades son el empleo y las condiciones sociales de los
trabajadores/as
Desde
CCOO hemos estado observando con preocupación este proceso, hemos
solicitado reiteradas veces, tanto a la patronal UNACC como a la de
los distintos Grupos Cooperativos o SIP’s (en marcha o en proyecto)
el inicio de contactos que no pueden derivar sino en la constitución
de las correspondientes mesas
laboralesen las que se expongan
los proyectos empresariales y se negocie de qué forma van a afectar
a los trabajadores/as, sin haber obtenido hasta el momento, ninguna
respuesta, al contrario de lo que está ocurriendo en todos los
procesos de fusión o SIP’s en Cajas de Ahorro. Y así lo
demandamos para el sector de Cajas Rurales.
Porque
a CCOO, como representante mayoritario de los trabajadores de
Cooperativas de Crédito nos interesa la estabilidad en el empleo y
el mantenimiento de las condiciones laborales, pero si estas dos
cuestiones van a estar supeditadas a los intereses particulares de
los directivos de las Cajas, ahí nos van a encontrar.
No
se entiende de otra manera, ni la negativa a constituir estos órganos
de negociación de las condiciones laborales, ni la falta de
transparencia de las largas negociaciones para constituir los Grupos
Cooperativos o SIP’s que actualmente están ya proyectados.
Seguramente este proceso no culminará hasta que el Banco de España
tenga que decirle a cada uno donde tiene que ir.
CCOO vamos a estar a favor de
cualquier proyecto empresarial de integración, que haga más
fuertes, más viables y más sostenibles a las Cooperativas de
Crédito con la única condición de que se supedite a un acuerdo
laboral con los Representantes de los Trabajadores.
Vamos a exigir que, en el mismo
momento en que se constituyan estos procesos de “fusión fría”,
se constituyan las mesas laborales que garanticen el empleo y las
condiciones laborales y económicas.
Vamos a ser beligerantes si se
pretende reducir costes laborales manteniendo los privilegios y los
sueldos multimillonarios de los equipos directivos y de los Consejos
Rectores.
Madrid,
3 de junio de 2010.
Comfia CCOO Cajas Rurales y Cooperativas de Crédito