La Comisión propone una mejor supervisión de las agencias de calificación crediticia por parte de la UE y abre un debate sobre el gobierno corporativo de las entidades financieras
Como
parte de su labor destinada a evitar una futura
crisis financiera y a reforzar el sistema financiero,
la Comisión Europea ha presentado hoy modificaciones
de las normas de la UE aplicables a las agencias
de calificación crediticia (ACC) y ha abierto
un proceso de consulta pública sobre la reforma
del gobierno corporativo de las entidades financieras.
Además, a fin de progresar rápidamente
en la finalización de las reformas necesarias
para garantizar la existencia de un sistema financiero
seguro y estable en Europa, la Comisión ha
adoptado una comunicación de contenido más
general en la que se compromete a ultimar las propuestas
de reforma financiera pendientes en los próximos
seis a nueve meses.
Tras ese debate y -si todo avanza conforme a lo
previsto- una vez obtenido el inequívoco
respaldo de todos los Jefes de Estado y de Gobierno
en el próximo Consejo Europeo, la Comisión
presentará todas esas propuestas, junto con
sus ideas más recientes sobre los fondos
para la resolución de crisis bancarias (véase
el comunicado de prensa IP/10/610),
en la Cumbre del G-20 que ha de celebrarse en Toronto
los días 26 y 27 de junio de 2010.
La
Comisión se ha fijado dos objetivos principales
para las ACC: asegurar una supervisión eficiente
y centralizada a nivel europeo y aumentar la transparencia
en cuanto a las entidades que solicitan la calificación
para que todas las agencias tengan acceso a la misma
información. Tales cambios mejorarían
las prácticas de supervisión, aumentarían
la competencia en el mercado de las ACC y reforzarían
la protección de los inversores.
En
relación con el gobierno corporativo, la
Comisión ha puesto en marcha un proceso de
consulta pública sobre toda una serie de
aspectos, entre los que se cuentan una gestión
más eficaz del riesgo en las entidades financieras
y el fortalecimiento de los derechos de los accionistas.
La fecha limite para la presentación de las
respuestas es el 1 de septiembre de 2010.
Como
complemento de ese paquete de propuestas, la Comisión
ha publicado sendos informes sobre la aplicación,
en los Estados miembros, de las dos Recomendaciones
de la Comisión de 2009 (véanse los
comunicados de prensa IP/09/673
e IP/09/674)
sobre las políticas de remuneración
en el sector de los servicios financieros, en general,
y de los consejeros de las empresas que cotizan
en bolsa, en particular.
En
ambos casos, se han registrado progresos pero numerosos
son los Estados miembros que todavía no han
dado pleno cumplimiento a las Recomendaciones.
José
Manuel Barroso, Presidente de la Comisión,
afirmó lo siguiente: «Con este impulso
final, la Comisión inicia la etapa final
de la reforma de los servicios financieros de la
UE como parte de nuestro programa más amplio
de estabilización, consolidación y
recuperación del desarrollo sostenible de
la economía europea.».
Por
su parte, Michel Barnier, Comisario de Mercado Interior
y Servicios, aseveró: «Los cambios
en las reglas de las agencias de calificación
crediticia entrañarán una mejora de
la supervisión y un aumento de la transparencia
en este sector de crucial importancia. Pero representan
únicamente un primer paso: estamos examinando
este mercado detalladamente. Por lo que respecta
al gobierno corporativo, estoy convencido de que
la verdadera prevención de las crisis arranca
del interior de las empresas. Si pretendemos evitar
futuras crisis, es preciso introducir cambios en
las propias entidades financieras. Tenemos que velar
por la existencia de controles internos más
eficaces, fomentar una mejor gestión del
riesgo y reforzar el papel de las autoridades de
supervisión. Es preciso, además, aplicar
sin más dilación las normas vigentes
de racionalización de las políticas
de remuneración para contribuir a reducir
la asunción de riesgos.».
Mejora
de la supervisión de las agencias de calificación
crediticia por parte de la UE
Habida
cuenta de que los servicios de calificación
no se hallan vinculados a zonas determinadas y de
que las calificaciones emitidas por una ACC pueden
ser utilizadas por las entidades financieras de
toda Europa, la Comisión propone un sistema
de supervisión de las agencias de calificación
crediticia más centralizado al nivel de la
UE, atendiendo así la petición formulada
por los Jefes de Estado y de Gobierno en junio de
2009.
Conforme
a los cambios propuestos, la nueva autoridad de
supervisión europea, a saber, la Autoridad
Europea de Valores y Mercados (AEVM, véase
el comunicado de prensa IP/09/1347)
ejercería poderes de supervisión exclusivos
sobre las ACC registradas en la UE, entre las que
se incluirían también las filiales
europeas de renombradas ACC como Fitch, Moody’s
y Standard & Poor’s.
Entre
sus facultades se contarían la de solicitar
información, incoar investigaciones y efectuar
inspecciones in situ. Además, los emisores
de instrumentos de financiación estructurada
como las entidades de crédito, los bancos
y las empresas de inversión deberán
facilitar a todas las demás ACC interesadas
acceso a la información que suministren a
su propia ACC, con el fin de que aquéllas
puedan emitir calificaciones no solicitadas.
Gracias
a estos cambios, las ACC operarán en un marco
de supervisión mucho más sencillo
que los divergentes marcos nacionales existentes
y, en principio, dispondrán de un acceso
más fácil a los datos que necesiten.
Otra consecuencia de la supervisión centralizada
de las ACC y del aumento de la competencia entre
ellas será la mayor protección de
los usuarios de las calificaciones.
La
propuesta de la Comisión, que modifica el
Reglamento 1060/2009, pasa ahora a ser examinada
por el Consejo de Ministros de la UE y por el Parlamento
Europeo. De adoptarse, está previsto que
las nuevas normas entren en vigor a lo largo del
año 2011.
Contexto:
las ACC emiten dictámenes sobre la solvencia
de las empresas, los Estados y los productos financieros
sofisticados. Al subestimar el riesgo de que los
emisores de algunos productos financieros más
complejos no pudiesen reembolsar su deuda, estas
agencias contribuyeron a la crisis financiera. En
respuesta a la necesidad de restablecer la confianza
en los mercados y reforzar la protección
de los inversores, la Comisión implantó
una nueva serie de normas para toda la UE que configuran
un régimen regulador común para la
emisión de calificaciones crediticias. De
conformidad con esas normas, que adquirirán
plena aplicabilidad en diciembre de 2010 (véase
el comunicado de prensa IP/09/629),
todas las ACC que deseen que sus calificaciones
crediticias se utilicen en la UE deberán
a partir de ahora solicitar su registro, proceso
que se inicia este mes. Las citadas normas abordan
asimismo los riesgos de conflictos de intereses
que pueden afectar a las calificaciones (por ejemplo,
una ACC no puede ofrecer además servicios
de asesoría). Las ACC deberán actuar
con una mayor transparencia ya que habrán
de revelar la metodología, los modelos internos
y las hipótesis fundamentales que apliquen
en la emisión de sus calificaciones. Gracias
a estas reformas, los inversores estarán
en mejores condiciones de ejercer la diligencia
debida.
Reforma
del gobierno corporativo de las entidades financieras
Como
respuesta a la crisis financiera, la Comisión
se comprometió en su Comunicación
de marzo de 2009 titulada «Gestionar la recuperación
europea» a mejorar el gobierno corporativo
de las entidades financieras. La Comisión
deseaba garantizar una mayor protección de
los intereses de los consumidores y otros interesados,
una gestión más sostenible de las
empresas y una reducción de los riesgos de
quiebra a largo plazo. Ahora, como primera medida,
la Comisión ha abierto una consulta pública
sobre un Libro Verde que detalla posibles vías
de actuación en los ámbitos siguientes:
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mejora del funcionamiento y la composición
de los consejos de administración de las
entidades financieras a fin de mejorar la supervisión
de los altos directivos;
establecimiento
de una cultura de riesgo en todos los niveles de
las entidades financieras con el propósito
de asegurar la protección de los intereses
a largo plazo de la empresa;
aumento
de la participación de los accionistas, los
supervisores financieros y los auditores externos
en el gobierno corporativo;
cambio
de las políticas de remuneración de
las empresas para desincentivar toda asunción
excesiva de riesgos.
La
consulta queda abierta hasta el 1 de septiembre
de 2010. Las futuras propuestas, de carácter
legislativo o de otro tipo, se adoptarán
durante 2011.
Contexto:
La crisis financiera puso de manifiesto considerables
deficiencias en el gobierno corporativo de las entidades
financieras: la supervisión de los consejos
de administración y el control sobre los
equipos directivos era insuficiente; la gestión
del riesgo, frágil; las inadecuadas estructuras
de remuneración de directivos y operadores
disparaban la asunción de riesgos excesivos
y la adopción de conductas «cortoplacistas»;
por último, los accionistas carecían
de toda capacidad de control sobre la asunción
de riesgos en las entidades financieras de su propiedad.
Estas deficiencias desempeñaron un indudable
papel en la crisis y es evidente que la realización
de controles y ajustes tempestivos y eficaces contribuiría
a evitar futuras crisis.
Comunicación
sobre los servicios financieros 2010-2011 – Regulación
de los servicios financieros para el crecimiento
sostenible.
Las
recientes turbulencias del mercado han confirmado
la necesidad de que la Comisión actúe
con rapidez y concluya las reformas necesarias para
garantizar la existencia de un sistema financiero
europeo seguro y estable. Por ese motivo, la Comisión
se ha comprometido a ultimar las propuestas de reforma
financieras pendientes para el pleno cumplimiento
de nuestros compromisos con el G-20 en los próximos
seis a nueve meses. Las principales propuestas incluyen
las siguientes:
Transparencia:
en el verano, la Comisión presentará
propuestas de mejora del funcionamiento de los mercados
de productos derivados, actuación que será
definitiva para el aumento de la transparencia en
un mercado que, a pesar de su importancia, adolece
actualmente de una gran opacidad. Para seguir reconstruyendo
la confianza en los mercados financieros, la Comisión
propondrá medidas apropiadas en materia de
ventas en descubierto y permutas de cobertura por
incumplimiento crediticio, que incluirán
ventas en corto en descubierto. La Comisión
propondrá asimismo mejoras de la Directiva
sobre los mercados de instrumentos financieros (MiFID)
que intensifiquen la transparencia del mercado previa
y posterior a las operaciones y dirijan más
productos derivados hacia los foros de negociación
organizados.
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Responsabilidad: para proteger a los inversores
y a los depositantes, la Comisión propondrá
una revisión de la Directiva sobre sistemas
de garantía de depósitos y la Directiva
relativa a los sistemas de compensación de
los inversores. Además, se presentarán
propuestas legislativas sobre los productos preempaquetados
de inversión minorista, con objeto de promover
los intereses de los consumidores en el proceso
de venta. Se revisará también la Directiva
sobre abuso del mercado para extender sus disposiciones
a los mercados no regulados y para incluir los productos
derivados en su ámbito de aplicación.
La Comisión modificará asimismo la
Directiva sobre adecuación del capital (DAC
IV), con miras a mejorar la calidad y la cantidad
del capital en manos de los bancos, crear reservas
o «colchones» de capital y asegurar
la acumulación, durante los periodos de bonanza,
de capital al que pueda recurrirse cuando las condiciones
económicas sean más adversas. Por
lo que respecta al control del cumplimiento de las
normas, las sanciones en el sector financiero están
por lo general poco armonizadas, lo que genera una
divergencia de prácticas entre los supervisores
nacionales. Como primer paso, la Comisión
presentará una Comunicación sobre
las sanciones en el sector financiero a fin de fomentar
la convergencia de las sanciones en relación
con todo el conjunto de actividades de supervisión.
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Prevención y gestión de las crisis:
La Comisión publicará un plan de actuación
en materia de gestión de las crisis que desembocará
en propuestas legislativas para la prevención
y solución de las dificultades experimentadas
por los bancos. Además, trabajará
en pro de la convergencia a nivel mundial en torno
al establecimiento de una serie de normas contables
internacionales de alta calidad.
La
Comisión pondrá un máximo empeño
en la rápida adopción de estas medidas
por parte del Parlamento Europeo y el Consejo de
forma que los europeos recuperen plena confianza
en la solidez del sistema financiero como uno de
los pilares de crecimiento.