2008:y al principio fue… la crisis de liquidez. Todo
comenzó con la crisis subprime y la quiebra de Lehman Brothers, que llevó a los gobiernos de la OCDEa apuntalar el sistema financiero con fondos públicos.
El Gobierno Español, confiando en la fortaleza de las
provisiones anticíclicas del sector y en la no contaminación de la
crisis subprime, renunció a la capitalización que hacían
otros países. Pero España
tenía su propia crisis en ladependencia del ahorro exterior que
había financiado la burbuja inmobiliaria y que se cuantificaba en
unos 800.000 millones de euros en bonos hipotecarios suscritos por
los bancos extranjeros, que habría que devolver en un contexto de
crisis muy severa.
Conscientes
de la situación COMFIA
CCOOapuntaba la necesidad de reestructurarde forma
ordenada el sistema financiero,
Para ello abogó por una reforma de la LORCA que permitiese a lasCajas
superarlas limitaciones
de su modelo sin perder su naturaleza jurídicacon objeto de garantizar los depósitos de sus clientes, proveer de
crédito a la economía y defender el empleo.
2009:por
la morosidad, jaque a la solvencia
En esta tesitura el Gobierno español apostó por impulsar elFondo
de Avales y Adquisición de Activospara dotar de liquidez
a las Entidades,
la cual fué destinada a refinanciar el crédito a promotor, atender
los vencimientos de deuda y financiar la expansión de la deuda
pública, en lugar de reactivar el crédito a las empresas, lo que
originó una situación peligrosa:

Amenaza
a la solvencia del sector financiero
Con
objeto de
superar los problemas de solvencia, se pone en marcha –tarde y con
prisas- el FROB,
como instrumento para reestructurar el sector financiero; pero
al mismo no se acompañan las necesarias reformas legales, sino quese
opta por dejar que las entidades se reestructuren primero y luego
legislar al respecto.
Y
las reestructuracioneshan llegado de la mano de las fusiones
intraterritoriales(con la excepción de Cajasol y Caja Guadalajara) y de los SIP´s,
como forma de soslayar las resistencias de las autoridades
autonómicas, si bien éstos plantean múltiples
interrogantes.
2010:la
rentabilidad como nuevo problema
Tras
el estallido de la burbuja inmobiliaria, las cuentas
de resultados de las Entidades se ven lastradaspor múltiples causas derivadas de la misma (poca
rentabilidad cartera,refinanciacionesque no se apuntan como ingresos financieros, daciones de pago, guerra
de pasivo,subidas
de tipo de la deuda,
etc.)
La
reciente modificación
normativadel BdE, en pleno proceso de reestructuración, sobre dotaciones de
las pérdidas latentes en la cartera de préstamos morosos y la mayor
dotación para insolvencias, lastran
la rentabilidad a corto plazoy aceleran el proceso de concentración. Y no sólo para las cajas de
ahorros.
Más
allá de la coyuntura
Los
problemas de liquidez, solvencia y rentabilidad, que afectan muy
especialmente a las Cajas, complican
bastante un panorama en el que se debe superar una difícil coyunturaen
la que:
-
Parece
que el
FROB no va a prorrogar su vigencia (bien por no dilatar la reestructuración de las entidades, bien por
no poder emitir más deuda pública, el reino de España) -
Las
normas de Basilea
III van a endurecer las exigencias de core capital (en torno al 8%) -
Puede
ser necesario
un desapalancamiento del sistema financiero (stocks de vivienda y suelo) que libere parte
de sus balances.
Los
principales interrogantes sobre los SIPS
-
No
hay fusión,
es un proceso de integración
operativa puro y habra que analizar si existen sinergias de ahorro de costes. -
Precisamente
por ello, la unidad
de gestión está muy condicionada. -
No está clara
la normativa que los ampara y se
están conformando
por vía de urgencia ante el agotamiento de los plazos para acceder al FROB, lo que
genera inquietud sobre si estas uniones cuentan con un “patrón”
de negocio eficiente y sostenible -
Hay
riesgo
de privatización de las Cajas al instrumentarse la Sociedad Central como un Banco.
Cajasur Como síntoma
La intervención de CajaSur, con todas sus implicaciones y responsabilidades (de la cúpula de Cajasur, principalmente, pero también de la cúpula de Unicaja, del Banco de España y de la Junta de Andalucía) ha abierto el epílogo de la primera fase de la reestructuración del sector financiero español, el cual afecta fundamentalmente a las cajas de ahorros.
Y la consecuencia no se ha hecho esperar: la intervención del 0,6% del sistema financiero español ha sido en cierta forma el disparo de salida de tres semanas vertiginosas (y desordenadas) en el proceso de concentración del sector de cajas
Próximo
número:
La
tesitura de las
Cajas de Ahorro