La Dirección de Caja España-Caja Duero no contempla acudir nuevamente
a las ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) ya
que, según su director general, Lucas Hernández, mantiene una situación
«holgada y cómoda» después de la fusión entre las dos entidades
financieras.
La Dirección de Caja España-Caja Duero no contempla acudir nuevamente
a las ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) ya
que, según su director general, Lucas Hernández, mantiene una situación
«holgada y cómoda» después de la fusión entre las dos entidades
financieras.
Esta decisión la ha dado a conocer esta mañana junto con el
presidente, Evaristo del Canto, en un encuentro con los medios de
comunicación. En él, se han repasado las cifras de la actualización de
la prueba de resistencia solicitada por los organismos internacionales,
además de otros aspectos como la respuesta de la caja a la morosidad en
el sector inmobiliario y las actuaciones ejecutadas con motivo de la
fusión.
Respecto a la prueba de resistencia, Lucas Hernández ha
argumentado que el primer análisis se hizo sobre un plan de negocio de
una fusión que «sólo estaba en papel», en verano de 2009, y que contaba
con «hipótesis muy conservadoras», de ahí que arrojase datos como un
déficit de 127 millones de euros del ‘Tier I’ para cumplir con el mínimo
establecido.
En cambio, la actualización, según los datos presentados en
esta comparecencia, recogen un excedente de 173 millones de euros de
‘Tier I’ tras la reducción «drástica» de la exposición al riesgo una vez
iniciado el proceso de fusión y unas provisiones específicas más
elevadas.
Por este motivo, ha incidido en que las condiciones de
solvencia de la caja a 31 de diciembre de 2010 han mejorado
«significativamente» respecto a la prueba de estrés. Según el informe de
Caja España-Caja Duero, «los principales impactos provienen del efecto
de la venta de determinadas carteras de la renta variable y renta fija
que han tenido su efecto en el ajuste por riesgo soberano y en la caída
de los Activos Ponderados por riesgo y de la rebaja de activos
implícitos».
Por estos motivos, tanto Del Canto como Hernández han
insistido en que la entidad «ha hecho los deberes en un tiempo muy
corto», «respira serenidad y solvencia» y «se ha convertido en un
proyecto sólido, viable y que merece la confianza total de los mercados y
de los clientes».
Lucas Hernández ha recordado que Caja España-Caja Duero
ofreció a final de año unos beneficios de más de 47 millones de euros y
ha puntualizado que «podrían haber sido más» de no haberse decantado los
órganos directivos por destinar parte de esas cantidades de negocio al
apartado de provisiones.
Además, Evaristo del Canto ha subrayado, en cuanto a la
concesión de créditos a particulares y empresas, que «la maquinaria no
ha parado» gracias a «una liquidez saludable a la altura de las
circunstancias». «Hay multitud de operaciones que estamos haciendo», ha
añadido.