La mayor caja de ahorros de España, el sistema institucional de
protección (SIP) liderado por Caja Madrid y Bancaja, es una de las
entidades que no alcanza el nuevo capital básico mínimo exigido del 8%
de sus activos ponderados por riesgo. Junto al SIP de Caja Madrid, también se quedan por debajo del listón las cuatro fusiones de cajas
regionales (CatalunyaCaixa, Unnim, NovaCaixaGalicia y Caja Duero-Caja
España). Pero no son solo cajas las que necesitarán reforzar su capital
para cumplir. También Bankinter y Banco de Valencia (filial de Bancaja)
se encuentran por debajo de ese listón, según los últimos datos
publicados por las entidades.
La mayor caja de ahorros de España, el sistema institucional de
protección (SIP) liderado por Caja Madrid y Bancaja, es una de las
entidades que no alcanza el nuevo capital básico mínimo exigido del 8%
de sus activos ponderados por riesgo. Junto al SIP de Caja Madrid,
también se quedan por debajo del listón las cuatro fusiones de cajas
regionales (CatalunyaCaixa, Unnim, NovaCaixaGalicia y Caja Duero-Caja
España). Pero no son solo cajas las que necesitarán reforzar su capital
para cumplir. También Bankinter y Banco de Valencia (filial de Bancaja)
se encuentran por debajo de ese listón, según los últimos datos
publicados por las entidades.
Las exigencias anunciadas ayer por el Gobierno abren una carrera por la recapitalización. Las mayores necesidades de
capital corren a cargo de Banco Financiero y de Ahorro, el SIP liderado
por Caja Madrid y Bancaja, que ya es el que ha recibido más dinero
público. A cierre de 2009, los datos de esa fusión virtual mostraban un
capital básico o de máxima calidad (core capital) del 6,9%. Los
datos de cierre de 2010 se sabrán mañana, pero las fuentes consultadas
señalan que se situará en el entorno del 7%.
Dado su gran volumen
de activos, para ganar un punto de solvencia, el SIP de Caja Madrid
necesita unos 3.500 millones de euros adicionales. Pero, además, no se
sabe aún si ese SIP será uno de aquellos a los que el Banco de España
exija un nivel de solvencia superior al 8% y cuánto. Por ahora entra en
esa definición de entidades que «no coticen o no tengan presencia
significativa de inversores privados, y que además presenten una
dependencia de los mercados de financiación mayoristas», para la cual el
listón será más alto.
La siguiente caja que más capital necesitará captar es CatalunyaCaixa, que tenía en julio un core capital del 6,3% y puede requerir más de 1.000 millones extra. Lo mismo ocurre
con NovacaixaGalicia. Caja Duero-Caja España no ha publicado datos
actualizados, pero tenía un 7,1% a cierre del año pasado. La que está
aparentemente más lejos del 8% es Unnim, con un 6,2% a septiembre de
2010, pero se trata de una entidad de menor tamaño.
Para algunas
de estas fusiones regionales, los analistas ven muy difícil el acceso a
capital privado, solo dispuesto por ahora a invertir en cajas a precios
de saldo. La venta masiva de activos, una nueva ronda de fusiones o la
nacionalización parcial parecen el destino más probable.
En cuanto
a los bancos cotizados, solo Banco de Valencia (filial de Bancaja) y
Bankinter se quedan por debajo del 8%, según los últimos datos públicos.
Bankinter publicó la semana pasada sus datos de cierre de 2010, que
mostraban un capital básico del 6,76%. Bankinter aseguró que se podía
permitir una capitalización baja porque tenía un balance saneado y una
tasa de morosidad de las más bajas del sector. La entidad señalaba que
con las provisiones genéricas y las plusvalías latentes su solvencia se
elevaba al 10,63%.
Los grandes bancos (Santander, BBVA y Popular) y
La Caixa superan el listón. El Sabadell, por su parte, tenía un capital
básico del 7,84% en septiembre (último dato oficial), pero fuentes de
la entidad aseguran que ha subido al 8,2% a cierre de año.
MIGUEL JIMÉNEZ