Banco Pastor iniciará la semana que viene contactos con alguna caja
de ahorros sin ficha bancaria con el objetivo de crear un grupo
financiero más grande y que permita a la caja cotizar. Tanto consultoras
como bancos de inversión ya trabajan en posibles fusiones mixtas.
El reloj juega en contra de las cajas. El Gobierno ha impuesto un
core capital del 10% a aquellas entidades que no coticen antes de
septiembre. Ante ello, todas las cajas que se han unido en un sistema
institucional de protección (SIP) han agilizado los trámites para buscar
capital privado y salir a Bolsa antes de junio. Si lo consiguen
evitarán llegar a esta elevada cota de solvencia porque les bastará con
alcanzar el 8%, nivel considerado aún alto.
Las que quedan todavía sin protagonizar ninguna operación corporativa
(Unicaja, Ibercaja, Kutxa, Vital, Pollensa y Ontinyent) superan en
algunos casos el 10% de core capital. Pese a ello saben que la travesía
en el desierto será larga y que pueden morir en el intento. Por eso han
iniciado conversaciones para integrarse en SIP en marcha o fusionarse
entre ellas.
Las cajas que han abordado fusiones totales han visto cómo esta
fórmula, considerada inicialmente como la mejor, se han quedado ahora
obsoletas. Estas son las catalanas Unnim y Catalunya Caixa,
Novacaixagalicia y Caja España Duero. Las cuatro han recibido ayudas del
FROB y, pese a ello, ninguna, excepto Caja España Duero, llega al 8% de
core capital necesario para crear un banco y cotizar.
Algunas cajas (tanto inmersas en fusiones como las que se han
mantenido al margen de operaciones hasta ahora) han contratado a
asesores para que contacten con bancos dispuestos a llegar a acuerdos
con ellas. Su intención es que les sirvan de puente para cotizar o ser
su socio estable con más de un 20% del capital en otro banco de nueva
creación. También hay casos en los que son los propios bancos quienes
han iniciado los contactos con las cajas. Entre medias, los propios
asesores (consultoras y bancos de inversión) lanzan propuestas de
alianzas mixtas a las entidades de crédito.
La condición básica: tener el mando
Pastor ha sido uno de los que han accedido a iniciar en los próximos
días contactos con un caja tradicional fruto de una fusión reciente. El
banco que preside José María Arias contaba con un core capital del 8,35%
a septiembre. Pero su tamaño está lejos de los 100.000 millones que el
mercado y las agencias de calificación consideran el mínimo idóneo para
competir en los próximos años en el mercado español. De ahí su interés
en lograr magnitud. Más cuando, tras la reestructuración de las cajas
con tamaños mucho mayores perderá posiciones.
Un portavoz oficial de Banco Pastor ni confirma ni desmiente estos
contactos, y se limita a explicar que si el banco abordara alguna
operación sería mandando.
La caja gallega puede necesitar a Pastor para evitar ser
nacionalizada, pero el castigo en empleo y duplicidad de negocio y
oficinas puede ser muy elevado. Catalunya Caixa puede ser demasiado
grande. Por ello, las idóneas serían Caja España Duero, que ya ha
realizado su ajuste, y Unnim. El problema es que la Generalitat catalana
quiere una solución regional para sus cajas.
El número de cajas bajará de 17 en unos meses
La reforma de
las cajas que busca nuevamente el Gobierno para que éstas logren
recapitalizarse en el mercado terminará inevitablemente con un número
menor de entidades en los próximos meses, explican varias fuentes
financieras. El pasado año había 45. Hoy son 17, y según las previsiones
de varios bancos el número se reducirá aún más. Un alto ejecutivo de
una caja asegura que al final de este proceso quedarán menos de 10. Los
bancos ya han comentado que estarían dispuestos a quedarse con las cajas
que salgan a subasta siempre que no les estropeen su solvencia. Pero
todos también prevén ayudas públicas para pujar por ellas.
Entre
los posibles jugadores que ahora el mercado da por sentado que apostarán
por adquirir una caja es el británico Barclays. El fichaje de Jaime
Echegoyen como consejero delegado para banca minorista del banco azul ha
levantado todo tipo de especulaciones entre sus homólogos españoles.
Barclays ha pasado al ataque con este fichaje, señalaba ayer un alto
cargo de un competidor. La firma británica siempre ha pujado por los
escasos bancos que se han vendido en los últimos 10 años en España.
Santander,
BBVA, Popular y Sabadell han confirmado su interés por la compra de
cajas, con la condición de que el precio no sea muy elevado.
Deutsche
Bank, otro de los grandes grupos internacionales presente en el país,
también podría protagonizar alguna operación corporativa para ganar
cuota de mercado.
Además, los analistas no descartan que el banco
chino ICBC, el más grande del mundo y que acaba de abrir una oficina en
Madrid, pudiera participar en la reestructuración del sector de cajas.
La
banca española está de acuerdo en que los procesos de puja estén
abiertos a entidades extranjeras, tal y como explicó el presidente de la
Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, esta misma semana.
Claridad en el sector
Un día después de que el Ejecutivo
estableciera en el 10% el nivel de capital básico para las cajas que no
coticen, la CECA ha demandado «una mayor claridad en la definición del
capital que se exigirá». La Confederación también pide «mayor concreción
respecto del concepto de financiación en los mercados mayoristas» y ha
recordado que las cajas que operarán mediante un banco ya alcanzan el
nivel genérico del 8% de core capital, y casi todas las que no van a
cotizar lo sitúan en el 10%.