La entidad presentará oficialmente al Banco de España un core capital
del 8,2% y esperará a la valoración de sus activos el 10 de marzo para
debatir fórmulas de futuro
Caja España Duero asume que tendrá que dar pasos y debe hacerlo ya. Al
menos, ése es el mensaje que desde las 17.30 horas la presidencia y la
dirección general de entidad han trasladado al resto de los consejeros.
Una maratoniana reunión que se ha prolonga hasta cerca de las 21.00
horas.
La entidad financiera resultante de la fusión entre Caja
España y Caja Duero no tiene a día de hoy capacidad por sí misma para
superar la reserva de capitalización exigida en el decreto para
recapitalizar el sistema financiero español aprobado por el Gobierno
centra el pasado 24 de enero en el que se establecía que las entidades
debería alcqanzar el 10% del core capital, un requisito que no cumple la
entidad.
Y es que según han señalado este jueves, Caja
España-Caja Duero informará oficialmente al Banco de España que su ‘core
capital’ es, finalmente, del 8,2%, una vez que se han introducido en su
cálculo todos los criterios establecidos en el Real Decreto Ley sobre
el sistema financiero aprobado el pasado viernes por el Consejo de
Ministros.
Reconocida la situación, que no admite excesivas
variables y que no admitió debate durante la reunión, el
presidente, Evaristo del Canto, y el director general, Lucas Hernández,
han explicado al resto de los consejeros en una reunión que ha durado
algo más de tres horas cuales son los trabajos a corto, medio y largo
plazo, que se centran ahora en dos líneas de actuación.
Sólo dos opciones
Por
un lado Caja España Duero podría asumir en solitario su
‘bancarización’. Un proceso que permitiría a la entidad capitalizarse,
abandonando su actual estructura de funcionamiento para pasar a
convertirse en un banco.
La segunda opción se encuentra en asumir
una nueva fusión, en este caso más allá de la comunidad autónoma y
dejando en el camino una gran parte de su actual autonomía de
funcionamiento. En ese sentido Unicaja, Caja Madrid son las principales
‘candidatas’, aunque «se estudian todas las posibilidades que pudiera
ofrecer el mercado».
Dos opciones que, por el momento se están
valorando a la espera del 10 de marzo, fecha en la que el Banco de
España de a conocer las eventuales necesidades de capital de la entidad.
Según señalaron, “no se entró en el tema porque no sabremos cuál será
la necesidad de capital hasta que el Banco de España no ajuste la
valoración de los activos y diga cuál es la necesidad real de
recapitalización”. Por ello, sostienen, se mantiene el mandato al
presidente y al director general para que, una vez conocidas todas las
cifras, busquen una solución de futuro de la entidad, sin que hasta el
momento haya debatido sobre fórmulas concretas.
El análisis desde la Junta
La
Junta de Castilla y León está convencida de que la caja fusionada, Caja
España Duero, de que va a superar la reserva de capitalización exigida
en el decreto aprobado por el Gobierno central, pero cree que deben
trabajar desde la tranquilidad en la búsqueda de las fórmulas que
consideren oportunas.
El consejero de la Presidencia y portavoz
de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, se refirió así, en la
rueda de prensa posterior del Gobierno, cuando se le preguntó si cabría
la posibilidad de que en Castilla y León se dé entrada a las grandes
fortunas en el capital de estas entidades, camino que ha iniciado
Galicia.
«Hemos hablado y especulado demasiado todos, es el
momento de dejar a la caja fusionada que estudie el decreto», afirmó el
consejero portavoz, quien añadió que, por los datos que disponen, no va a
tener problema para superar el límite de core capital exigido por el
Gobierno.