Desastre informático en BBVA

La situación es muy grave: el sistema informático del banco no es una herramienta para hacer el trabajo bien y rápido, sino un obstáculo. Una situación insólita en una gran empresa multinacional como el BBVA.

Detalles:

  1. Lentitud hasta la exasperación.
  2. Cuelgue continuo que provoca reinicios constantes.
  3. Constantes mensajes de error a mitad de tarea.
  4. Lenta digitalización de documentos para el ADN, que impide acabar la operación en presencia del cliente.
  5. Insuficiente capacidad para el envío de documentos a ARM.
  6. No hay certeza de que las transacciones se hayan realizado o no.
  7. Las consultas al CAS raramente son resueltas.

Consecuencias:

  1. Espera de la clientela más allá de lo razonable.
  2. Obligación de volver para realizar o terminar la operación.
  3. Derroche de tiempo innecesario por parte de trabajadoras y trabajadores.
  4. Atraso y bloqueo de expedientes de riesgo en origen-oficinas.
  5. Frustración personal y profesional.
  6. Sentimiento de vergüenza ajena cuando estamos ante el cliente en esta situación.

Expectativas de solución por BBVA:

  1. Ninguna. La experiencia demuestra que el banco suple sus deficiencias con un exceso de dedicación de la plantilla: nervios, frustración, prolongaciones de jornada, disminución de la conciliación laboral/familiar y muchos momentos desagradables delante de los clientes a quienes queremos atender con la mayor eficiencia.

                          
Posibles actuaciones:

  1. Dirigirse al CAS/CGR para abrir la incidencia, y que conste en estadística. Aunque ya conocemos el resultado: pura burocracia.
  2. Implicar a la dirección de la CBC quien representa a BBVA y quien debe dar soluciones para poder trabajar y atender a los clientes.

Febrero 2011

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