La semana que comienza será crítica para la industria
financiera. El Banco de España desvelará el próximo jueves las
necesidades de capital de los grupos del país. Blanco sobre negro
después de que el pasado 18 de febrero el Gobierno les impusiera unos
mayores requisitos de solvencia. Y a finales de mes, la prueba de fuego:
cada entidad deberá dar a conocer cómo pretende salvar su déficit de
capital. 08-03-2011 –
Marzo será, pues, un periodo de idas y venidas. De reuniones,
encuentros y negociaciones entre los gestores de las cajas, los bancos
de inversión, otros asesores y, por supuesto, los potenciales
inversores. Como afirmaba recientemente un alto directivo del gremio
financiero, «los próximos 20 días van a ser la bomba. La estación de
Atocha y el aeropuerto de Barajas estarán al rojo vivo».
En este
deambular, las cajas sondearán al capital extranjero y también al
nacional. Por lo pronto, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, logró la semana pasada el compromiso de Catar y Emiratos
Árabes Unidos (EAU) de invertir 450 millones de euros en entidades de
ahorro a través de sus fondos soberanos. Pero esa cifra no sacia ni de
lejos los 20.000 millones de euros que, a juicio del propio Banco de
España, debe recabar el sector para cumplir con las exigencias que
impone el Real Decreto Ley 2/2011 para el reforzamiento del sistema
financiero. Algunas agencias de calificación crediticia van todavía más
allá. Moody’s, por ejemplo, considera que bancos y cajas requieren
50.000 millones. Resulta, pues, obligado llamar a la puerta de las
grandes fortunas españolas.
La visita será complicada. «La entrada de familias relevantes en el
capital de bancos regionales no ha resultado positiva. Aquellos que
desembarcaron en el sector en 2006, hoy cosechan importantes
minusvalías», explica un alto ejecutivo de banca privada de una entidad
internacional.
Y es que el negocio financiero no es lo que fue. «Habrá quien se
anime a participar en alguna caja, pero no será fácil convencerle porque
la competencia se ha intensificado, ha disminuido la actividad y los
márgenes se han resentido. Además, se han endurecido los requisitos de
capital y la mora va al alza. Definitivamente, la banca se mira hoy con
unos ojos bien distintos a los de hace unos años». Así describe la
situación Borja Durán, consejero delegado de la firma de gestión
patrimonial Wealth Solutions EAFI.
Tanto este directivo como los demás expertos consultados señalan como
factor clave para atraer capital el coste al que se ofrezcan las cajas
al saltar al mercado.
«Es probable que las negociaciones sean difíciles porque puede
existir una gran disparidad entre el precio al que esos inversores
tomarían una participación y el que están dispuestos a aceptar las
entidades», reflexiona Francisco Uría, socio responsable del sector
financiero de KPMG. Pero existe algún patrón que emular. «Las
condiciones fijadas por La Caixa y la cotización actual de los bancos
son una referencia muy valiosa, aunque más bien de precios máximos»,
agrega el directivo.
Fuerzas vivas de una región
Una de las características de los grandes patrimonios es su
relevancia local. Sea por la raigambre de la estirpe o por el espíritu
del pater familias, todas estas fortunas han pasado a engrosar las
fuerzas vivas de determinadas regiones. En otras palabras, se han
convertido en un referente del tejido empresarial de la comunidad
autónoma. Por eso, los poderes políticos suelen consultarles -más aún,
cortejarles-, para participar en proyectos económicos de envergadura. Y
las cajas forman parte de esa categoría.
«Para las autonomías es importante reordenar y potenciar sus mercados
financieros locales, y el camino más rápido está en las grandes
familias locales. Todavía es pronto para hacer previsiones de éxito en
este sentido», explica Diego López Abellán, socio de Accenture.
Los casos que han trascendido hasta el momento son poco halagüeños
para las cajas. Fuentes de mercado apuntan que, tanto Amancio Ortega,
dueño de Inditex, como Manuel Jove, ex propietario de Fadesa, habrían
trasladado su negativa a participar en el capital del banco que
constituya Novacaixagalicia al presidente de la Xunta, Alberto
Núñez-Feijóo.
El no de ambos empresarios estaría justificado. Ambos cuentan con una
destacada presencia en el sector bancario. Ortega es propietario de un
5% de Banco Pastor y Jove del 5,07% de BBVA. Algo similar ocurre con los
March. Fuentes oficiales de Banca March indican que la familia de
origen balear «no tiene la intención de participar en el proceso». De
hecho, el banco que posee opta por mantenerse al margen de toda
operación corporativa.
Según reconoce un ejecutivo de banca privada, «es difícil que en las
cajas se replique el modelo de familias ligadas a las entidades. Muchas
son sagas de banqueros de toda la vida, como los Botín o los Arias. Aquí
hablamos de empresarios provenientes de otro sector que tomarían una
posición especulativa en la nueva entidad». Varios bancos cotizados
cuentan con núcleos de poder integrados por prohombres de su región. Es
el caso de Sabadell (Oliu, Lara, Folch Rusiñol y Andic), Pastor (Arias,
Ortega y Añón) o Valencia (Soriano, Aznar y Noguera).
Durán coincide con el diagnóstico. La inversión que efectúen las
fortunas será en todo caso financiera. «Formar parte del consejo de
administración les puede generar fricciones tanto para entrar como para
salir. Existen barreras tangibles e intangibles que restan libertad de
acción». En caso de entrar en el capital de algún banco de cajas, «las
grandes familias tratarán de mantenerse al margen del consejo de
administración salvo que desean obtener visibilidad para otras
actividades». Es decir, no demandarían un papel activo en la gestión
diaria de la caja, que continuaría como hasta ahora. Al final del día,
lo que preocupa a los altos patrimonios a la hora de hacer inversiones
es lo mismo que al resto de familias del país: la rentabilidad que sacan
a sus ahorros.
Transparencia y gobierno corporativo
También influyen otros factores. Aunque haya referentes, valorar una
entidad financiera siempre es un desafío y más en el caso de las cajas,
donde no hay serie histórica. «Asistimos a una desmutualización de las
cajas de ahorros y no es el mejor momento económico. No hay fiebre
inversora», dicen en Wealth Solutions.
Luego está la transparencia. «Como cualquier persona, las grandes
fortunas quieren claridad», explica un directivo de un banco extranjero.
Y en este sentido, las cajas generan incógnitas. Hasta la fecha, han
estado fuertemente politizadas y no se sabe si se regirán con criterios
de gobierno corporativo similares a los de los bancos en el futuro. Por
eso, las entidades de banca privada se muestran más proclives a
recomendar a sus selectos clientes que se limiten de momento a comprar
otros activos de las entidades de ahorro, como la red de oficinas.
Una gira con paradas en tres continentes
Puertas de embarque, kilómetros de asfalto y andenes de estación.
Las cajas de ahorros consagrarán todo el mes a su peculiar tournée para
captar inversores foráneos. Realizarán intervenciones en Londres,
Edimburgo, París, Fráncfort, Ámsterdam, Tokio, Hong Kong, Pekín,
Singapur, Nueva York, Boston, Washington DC… Nada que envidiar a las
gestas de los más veteranos del rock’n’roll. Y como en las mejores giras
musicales, al frente de cada actuación estarán los primeros espadas de
las entidades.
Juan María Nin, director general de La Caixa, y Gonzalo Gortázar,
responsable de Criteria, tendrán en marzo la agenda apretada. Pasarán
estas semanas visitando siete ciudades europeas y estadounidenses para
presentar en sociedad Caixabank, el banco al que la entidad barcelonesa
trasladará su negocio financiero.
Banca Cívica también se ha lanzado a la carretera. El grupo formado
por Caja Navarra, Cajasol, Cajacanarias y Caja de Burgos se reúne de la
mano de Credit Suisse con inversores en Reino Unido, EE UU y Asia. Su
objetivo: colocar hasta el 40% de su capital en el mercado.
Banco Base, cabecera de la fusión de Cajastur, CCM, CAM, Caja de
Extremadura y Caja Cantabria, también ha programado un road show
internacional. Lo liderará Manuel Menéndez, primer ejecutivo del banco y
de la entidad asturiana.
Las cajas no están solas en su empeño por darse a conocer. La CECA
desarrolla estos días varios encuentros con inversores en las
principales plazas financieras de Asia para explicarles la nueva
normativa bancaria española. En julio realizó un tour idéntico por las
grandes ciudades europeas y, en septiembre, otro por EE UU.
cinco dias