Los presidentes de Unicaja, Braulio Medel, y de Caja España-Duero,
Evaristo del Canto, han iniciado «conversaciones» con vistas a la
integración de ambas entidades en un nuevo banco que, según fuentes de
la entidad andaluza, tendrá su sede social en Málaga. Las dos cajas
comunicaron ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la
existencia de un «preacuerdo genérico» para una eventual integración
que, hasta el momento, todavía no se ha decidido. En la entidad
resultante, la caja andaluza tendría una participación del 65% mientras
que el 35% restante correspondería a la entidad castellano-leonesa,
según fuentes cercanas a la negociación.
Los presidentes de Unicaja, Braulio Medel, y de Caja España-Duero,
Evaristo del Canto, han iniciado «conversaciones» con vistas a la
integración de ambas entidades en un nuevo banco que, según fuentes de
la entidad andaluza, tendrá su sede social en Málaga. Las dos cajas
comunicaron ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la
existencia de un «preacuerdo genérico» para una eventual integración
que, hasta el momento, todavía no se ha decidido. En la entidad
resultante, la caja andaluza tendría una participación del 65% mientras
que el 35% restante correspondería a la entidad castellano-leonesa,
según fuentes cercanas a la negociación.
Pese a que Caja España-Duero supera a Unicaja tanto en volumen de
activos (46.000 frente a 35.000 millones de euros) como en número de
oficinas (1.085 frente a 940 sucursales), la entidad presidida por
Evaristo del Canto era la más necesitada de fusionarse. Su capital
principal a diciembre de 2010, medido por el Banco de España, se situó
en el 8,2%, por debajo del 10% que exige el Gobierno a las entidades que
no cotizan en Bolsa ni tienen inversores privados. Enfrente, Unicaja,
presentaba uno de los core capital más altos de todo el sistema financiero español: el 13,1%.
En
caso de prosperar la operación, el futuro banco no tendrá que acudir al
Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), ya que aunque a
Caja España-Duero le faltan 463 millones de euros para llegar a ese
listón del 10% que establece el decreto ley de recapitalización del
sector financiero, Unicaja tiene excedente de capital suficiente para
compensar esa cantidad. Cuando la salmantina Caja Duero y la leonesa
Caja España acordaron su fusión en junio de 2010, no acudieron al fondo
de rescate para las cajas, aunque las pruebas de resistencia efectuadas
por el Banco de España detectaron un déficit de 127 millones de euros.
Unicaja
y Caja España-Duero ya iniciaron contactos para una posible fusión hace
varias semanas. Sin embargo, las negociaciones se frustraron por
discrepancias sobre la sede social de la futura entidad y la
castellano-leonesa inició contactos alternativos con Banco Mare Nostrum,
que agrupa a Caja Murcia, Caja Granada, Caixa Penedés y Sa Nostra.
Fuentes de Unicaja afirmaron ayer que Málaga mantendrá el domicilio
principal «aunque se repartirá juego por otras zonas». Por otra parte,
fuentes de Caja España-Duero señalaron que Braulio Medel será el
presidente ejecutivo del nuevo banco, mientras que Evaristo del Canto
ejercerá como consejero delegado. Por su parte, el director general de
Caja España-Caja Duero, Lucas Hernández, presentó ayer su dimisión en el
Consejo de Administración extraordinario en que se analizó la
operación, «al entender que se había producido el fin de una etapa»,
según señalaron a Efe fuentes de la entidad.
Durante los próximos
días ambas entidades prepararán sus informes financieros y económicos
con la idea de que el preacuerdo y el protocolo de fusión estén listos a
mediados del próximo abril.
La implantación territorial de ambas
entidades es muy dispar, lo que hace que apenas exista solapamiento
entre las sucursales. Caja Duero-España, con un fuerte arraigo en
Castilla y León y Madrid, donde se ubican el 65,1% de sus oficinas,
tiene sucursales por todo el territorio nacional excepto Canarias y
Melilla, así como 18 sedes en el extranjero. Por el contrario, Unicaja
prácticamente se ha ceñido a Andalucía y su única incursión
significativa en otras regiones es en Madrid, donde mantiene 23
oficinas.
En cuanto al número de empleados, en la actualidad
Unicaja tiene 4.802 y Caja España-Duero, 5.913. Los sindicatos exigieron
ayer «garantías» de que la integración y conversión en banco no suponga
una rebaja en los puestos de trabajo ni una merma de las condiciones
laborales.
FERNANDO J. PÉREZ