Una plantilla, un convenio: contra la discriminación territorial.

 

Como ya todos sabreis, estamos al principio de las
negociaciones del nuevo convenio. Desgraciadamente el convenio ha empezado con
mal pie debido a la pretensión de los sindicatos ELA, LAB y ASPEM de negociar
un convenio sólo para la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra. Esta postura que
ha sido tradicional en LAB, resulta nueva en ELA y ASPEM; nueva e inexplicada.

         Aducen
que al ser distintos los precios en los diferentes territorios no es lógico
negociar el mismo convenio para todos. Es decir, el convenio en función del
coste de la vida en cada zona. Es un planteamiento falaz ya que, dando por
bueno el argumento, Markina y Bilbao no deberían tener el mismo convenio, por
ejemplo, etc, etc, etc. La conclusión lógica de este criterio nos lleva al
absurdo de múltiples convenios atomizados con la consecuente pérdida de fuerza
en la negociación y la difícil y seguramente injusta gestión de varios
convenios en una misma empresa.

         Conviene
recordar que situaciones así ya se han dado en el pasado. Hasta finales de los
años 60 teníamos dos convenios: Uno para la Central y otro para Sucursales (oficinas
y despachos, se llamaba), justificándose esta división por las diferentes formas
de trabajar; presión del público etc. Esto, afortunadamente, se arregló.  Ahora se pretende dividirnos en función de
si se trabaja en “zona vasca” o “zona no vasca”. 

         Se
mire como se mire esto es un despropósito mayúsculo y lo es aún más en las actuales
circunstancias. Nos hallamos inmersos en una gran crisis de la que los
trabajadores no somos responsables, a pesar de lo cual estamos sufriendo una
enorme ofensiva de los poderes políticos y económicos para que sean las rentas
salariales las que carguen con el peso de la misma.

         La
unidad de los trabajadores es, lo ha sido siempre, la principal arma de que
disponemos para enfrentar situaciones como ésta; resulta tan evidente este
planteamiento que se ha convertido en una verdad indiscutida. Hasta ahora. 

         Resulta
que estos tres sindicatos descubren que nos va a ir mejor si los trabajadores
nos dividimos y lo argumentan, sin ruborizarse, de una forma tan peregrina que
daría risa si el asunto no fuera tan serio.

         Tal
ejercicio de insensatez,¿A qué se debe? ¿No se dan cuenta de que juegan con
fuego y no hay extintores a la vista? Una cosa sí está clara: Los motivos que aducen no se los creen ni ellos;
los otros, los de verdad…¿Cuáles son?