Los sindicatos CCOO, Csica y Secar, presentes en Unicaja, han
pedido que el protocolo de intenciones para la integración de la caja
andaluza con Caja España-Caja Duero, que tiene previsto aprobar este
jueves en consejo de administración, contemple una serie de garantías
laborales, como condición para dar su visto bueno a dicho protocolo de
intenciones.
Los sindicatos CCOO, Csica y Secar, presentes en Unicaja, han
pedido que el protocolo de intenciones para la integración de la caja
andaluza con Caja España-Caja Duero, que tiene previsto aprobar este
jueves en consejo de administración, contemple una serie de garantías
laborales, como condición para dar su visto bueno a dicho protocolo de
intenciones.
En una carta conjunta remitida al
presidente de Unicaja, Braulio Medel, los tres sindicatos, y en su
nombre los secretarios generales y presidente de las secciones
sindicales en Unicaja de Comfia-CCOO, Secar y Csica, le plantean una
serie de cuestiones, consideradas «de vital importancia en las actuales
circunstancias» ante «un eventual proceso de integración con Caja España
de Inversiones».
Así, en esa carta conjunta, recogida
por Europa Press, los sindicatos consideran «imprescindible» la
«preservación de las garantías laborales» que debe contener tanto el
acuerdo de creación de una entidad bancaria, como el protocolo de
integración con Caja España-Caja Duero, de forma que en la propuesta de
protocolo que se presente el próximo jueves «se incluya referencia
expresa a las garantías que ya en su día manifestamos».
Esas garantías laborales pasan por «garantías económicas sobre la
viabilidad de la entidad resultante; garantías sociales y de empleo en
las distintas zonas geográficas; preservación de una estructura
descentralizada que permita minimizar los impactos negativos en términos
de movilidad; garantía de que las condiciones laborales colectivas de
los trabajadores se regularán por lo que disponga en cada momento el
convenio colectivo de cajas de ahorros,
así como por las condiciones laborales derivadas de la totalidad de los
acuerdos y pactos laborales vigentes en el momento de la sucesión, sin
perjuicio de las modificaciones posteriores que puedan acordarse».
Asimismo, demandan a Unicaja que exista una «renuncia a la aplicación
de medidas de reestructuración traumáticas; y que haya garantías del
mantenimiento de las condiciones laborales y de la armonización de las
mismas entre las entidades que puedan constituir la nueva entidad».
En ese sentido, tras reconocer que son «conscientes de que si se
pretende aprobar un protocolo genérico, la inclusión en detalle de las
anteriores garantías puede resultar demasiado exhaustivo», efectúan una
propuesta que supone «recoger un punto en términos similares al que se
redactó en el apartado II del protocolo de fusión con CajaSur».
Este apartado, recogido en la carta, contempla que «las cajas
firmantes negociarán con las representaciones sindicales de cada una de
las mismas un acuerdo global de eficacia general con garantía del empleo
y respeto de los derechos adquiridos, así como idénticas oportunidades
de formación y promoción profesional para los colectivos de cada una de
las entidades implicadas en la operación, procurando se alcance la mayor
homogeneización posible de las condiciones laborales de los
trabajadores en la entidad de nueva creación, bajo la condición de la
viabilidad del proyecto empresarial y de la capacidad de generación de
sinergias del mismo».
Dicho apartado agrega que «este
acuerdo laboral de fusión será refrendado por los consejos de
administración de cada entidad con anterioridad a la aprobación de la
fusión por sus asambleas y será condición necesaria para dicha fusión»,
contempla que ese acuerdo «se realizará bajo los principios de no
discriminación de los empleados de ninguna de las cajas y evitación de
medidas traumáticas» y agrega que «ante las posibles racionalizaciones
de plantilla que pudiesen ser necesarias en el futuro para el logro de
los objetivos generales contenidos en la exposición de motivos de este
protocolo, ambas cajas reconocen la vocación de que las figuras
jurídicas a emplear velarán por la seguridad y tranquilidad de los
trabajadores».
Los sindicatos han reconocido la
«importancia estratégica» de esta reestructuración que se está
acometiendo, por lo que se muestran «conscientes de la necesidad de
conciliar la responsabilidad institucional con la de defender a los
trabajadores a quienes representamos», por lo que han dejado claro que
su posición en relación al protocolo de integración «será plenamente
favorable de cumplirse estas cuestiones».
MODIFICACIÓN DE LOS ESTATUTOS
Por otro lado, han recordado el «compromiso» existente con la
representación sindical sobre la modificación del artículo 66 de los
estatutos de la entidad, «que se materializó parcialmente en el consejo
de administración de la entidad de 17 de julio de 2009» y en la que se
acordó por unanimidad que la entidad «negociaría con las
representaciones sindicales un acuerdo laboral de eficacia general, con
la garantía del empleo, respeto de derechos adquiridos, así como
idénticas oportunidades de formación y promoción profesional para los
colectivos de cada una de las entidades implicadas en la operación,
procurando la mayor homogeneización posible de las condiciones laborales
en la entidad de nueva creación o en la absorbente».
Los tres sindicatos han apuntado que «queda pendiente de incluir en los
estatutos de la Entidad dicho acuerdo, hasta el momento que se produjera
una necesidad posterior de reformarlos».