Resolución de la Ejecutiva de la Federación de Servicios Financieros y Administrativos de CCOO (COMFIA) en relación con las medidas del gobierno sobre capitalización del sector financiero.
Las nuevas
exigencias de capital básico, anunciadas por el Ministerio de
Economía, van a introducir en el sector financiero elementos de
tensión que, más temprano que tarde, terminaran configurando un
nuevo mapa de entidades, forzando
en la práctica el tránsito acelerado de entidades de ahorro y
cooperativas de crédito no cotizadas a entidades bancarias
cotizadas, por la vía
del endurecimiento de las condiciones en las que el Banco de España
determinará sus necesidades de capital básico.
Consecuencias
de las medidas sobre el sector financiero.
Estas nuevas
medidas suponen un
cambio de las reglas de juego,
que puede poner en riesgo la reestructuración en marcha y las
medidas relativas al empleo que están siendo acordadas en dicho
proceso. De manera discrecional, el Gobierno sitúa en el sector un
tratamiento asimétrico de los criterios contables recogidos en los
acuerdos Basilea III,
provocando en el corto y medio plazo consecuencias contrarias a las
que aducen como justificación el Gobierno y el supervisor:
-
En
primer lugar, se provoca una distorsión de la competencia a dos
niveles distintos. Por
una parte entre las empresas cotizadas y las no cotizadas dentro del
mercado doméstico, y por otra parte entre todas las empresas
financieras españolas en relación con sus competidoras dentro del
mercado europeo. La anticipación en el tiempo de las nuevas
exigencias y el endurecimiento de las condiciones de capitalización
van a afectar de manera negativa al desarrollo del negocio de
nuestras entidades y a sus cuentas de resultados. -
Una
segunda consecuencia, que afecta de manera directa a la necesaria
recuperación económica de nuestro país, tiene que ver con la
restricción del
crédito circulante que vendrá inferida por las necesidades de capitalización sobre
los activos totales medios, que además comportará una menor
rentabilidad cuando se compare con otros operadores. -
Por
último, el aplazamiento en el tiempo, hasta el mes de septiembre,
para que el Banco de España determine las necesidades de capital
para cada empresa, provoca incertidumbre
sobre todo el sector independientemente de los niveles de solvencia.
Afectará a la baja al valor de las empresas cotizadas, como
preámbulo para valorar las empresas que se crearán, fruto del
proceso de bancarización en primer término de las cajas de
ahorros. Esto hará más vulnerables a todas las entidades, a las
que ahora cotizan y a las que de manera forzada, masiva y
precipitada lo tendrán que hacer.
El resumen es,
que todo el sector financiero está viviendo un
proceso de debilidad inducida de manera discrecional por el Gobierno,
añadido a la situación que se deriva de la falta de reconocimiento
a tiempo de la crisis por parte del Gobierno y a la dejación de
responsabilidades del Banco de España en su vertiente supervisora.
Esta nueva debilidad responde únicamente a decisiones de carácter
administrativo sin diferenciar las distintas situaciones de solvencia
que se viven dentro del sector financiero español. Todo
ello para encubrir un ataque directo a la actual configuración de
las Cajas de Ahorro (naturaleza jurídica y modelo social)con el objetivo de hacerlas desaparecer como agentes financieros
dentro del mercado, y con ello también la función social que las
caracteriza.
Las
necesidades reales del sector financiero: transparencia, saneamiento
y necesidades de capitalización
Conscientes de
las necesidades del sector, hay que continuar
con el proceso iniciado por las entidades financierasque se traduce en:
-
Trasparentar en los balances la incidencia de los activos dañados.
-
Proceder
al saneamiento total de los balances. -
Establecer
las necesidades de
capitalización de
aquellas entidades afectadas por el deterioro actual de sus activos.
En
este proceso las
entidades del sector quedarán agrupadas en tres segmentos distintos,
que tienen que tener tratamientos diferenciados desde la evaluación
de sus necesidades de capital:
-
Empresas
que cumplen con los requisitos
de solvencia actuales y con las recomendaciones de los Acuerdos de
Basilea III. No es
necesario someter a estas entidades a las presiones derivadas de la
anticipación en el tiempo de los nuevos requisitos de solvencia. -
Para las
empresas que cumplen con los requisitos actuales, pero necesitan
capitalizarse de cara a cumplir con Basilea III,
es necesario enfocar con racionalidad los posibles procesos de
integración, solventar en su caso las deficiencias de gestión y
garantizar en el tiempo el acceso a los mercados, de tal manera que
tanto las emisiones de capital como una posible venta de activos no
queden a merced de los especuladores
a precios de saldo. -
Para
aquellas entidades
que hoy ya no cumplen con los requisitos actuales de solvencia,
hay que acelerar los posibles procesos de integración y/o
instrumentos de capitalización, depurando las responsabilidades de
gestión que sean encontradas y llegando a la intervención si fuera
necesario. Este grupo es el que tiene la urgencia y sobre él hay
que actuar para disipar el problema.
Prioridades
y posición de COMFIA-CCOO
Remitiéndonos
a nuestras anteriores resoluciones de 2009 y 2010 sobre el sector
financiero, desde COMFIA-CCOO nos reafirmamos, ante este escenario de
cambios acelerados e inducidos, en las
prioridades que venimos defendiendodesde el comienzo de la crisis financiera:
-
La
defensa del empleo y las condiciones laborales de las plantillas del
sector financiero,
para lo que desde COMFIA-CCOO seguiremos intentando orientar el
proceso para proteger a las personas, tanto en la negociación de
los convenios colectivos del sector cuya negociación se inicia en
2011 como a través de los protocolos de empleo y acuerdos laborales
en los procesos de reestructuración, como hemos venido haciendo
durante 2010 con la firma de mas
de una veintena de acuerdos
laborales en otros tantos procesos. -
La
viabilidad del conjunto del sistema basada en empresas solventes,
eficientes y rentables -
La
apuesta por empresas socialmente responsables que en estos momentos
sean capaces de dotar, en primer lugar, de crédito a la economía,
siendo
particularmente exigible a las cajas de ahorros. Éstas deberían
seguir manteniendo su modelo social, esto es, promover la inclusión
financiera, distribuir parte de sus beneficios a través de la Obra
Social y que la administración y el control de estas entidades, o
de los bancos que creen para acceder a los mercados de capitales, lo
sigan ejerciendo de manera mayoritaria sus órganos de gobierno.
En
consecuencia con lo expresado en esta resolución, exigimos
que el Gobierno modifique las medidas anunciadasajustándolas al proceso de transparencia iniciado en el sector y
adecuando su intensidad, y la urgencia de las mismas, a la situación
real de cada empresa en relación con su solvencia. No es necesario
poner bajo sospecha a todo el sector, no es necesario acabar con las
Cajas de Ahorros ni con las Cooperativas de Crédito, y por el
contrario es urgente actuar en determinados casos.
Está en
juego un número indeterminado de empleos del sector financiero,
que no pueden esperar hasta septiembre para empezar a despejar su
futuro. Por otra parte la
sociedad necesita que se active el crédito, sobre todo a PYMES y
particulares, para
afianzar el ritmo de crecimiento económico del que dependen: el
Empleo con mayúsculas y con ello las bases que garantizan el Estado
del Bienestar.
De
materializarse una legislación discriminatoria, asimétrica y que
ponga en riesgo la viabilidad de las empresas y, por tanto, los
compromisos con el empleo generados en el sector, COMFIA
CCOO recurrirá legalmente el Decreto Ley del Gobiernoy sumará a esta iniciativa a todos los agentes sociales que
participan de las mismas preocupaciones que nuestro sindicato.
8 de febrero de
2011