La posición de una parte de ACARL, empeñada en eliminar la vinculación de los salarios con el IPC, impide alcanzar un marco de convenio necesario para el sector y las plantillas, abriendo un escenario incierto y de conflicto.
Tras
un mes de Junio de casi absoluta atonía negociadora, por la
necesidad de ACARL de aclararse internamente, las organizaciones
sindicales retomamos los contactos conjuntos con la Patronal a fin de
buscar un marco de convenio antes del mes de Agosto, que no nos
abocase a un escenario de bloqueo total en el otoño.
Planteamientos
sindicalesen los contactos del mes de Julio
En
estos contactos, las organizaciones sindicales, conscientes de la
situación
y perspectivas de las entidades, así como de la importancia de
mantener
el convenio colectivo como eje de vertebración del sector en esta
fase de reestructuración, hemos
insistido en las siguientes cuestiones claves:
-
La
existencia de un Convenio Colectivo cuyo ámbito se extienda a todas las nuevas figuras surgidas con
motivo de los cambios legislativos y la reestructuración del sector
(Bancos, SIPS, ..,.), de forma que la totalidad de las plantillas
que provienen de las cajas tengan la cobertura de ese Convenio. -
Establecer
fórmulas que ayuden a limitar la pérdida de empleo del sector,
evitando el uso por parte de las Entidades de medidas de carácter
traumático y propiciando acuerdos con las respectivas
representaciones laborales. -
Avanzar
en una reducción del tiempo de trabajo por la vía del establecimiento de días de libre disposición y/o
libranza de tardes de Jueves.
Considerando
el contexto
excepcional en el
que
nos encontramos,
y en
funcion de que se atendiesen a estas cuestiones claves,
las cuatro organizaciones (CCOO, UGT, CSICA y CIC) ya anunciamos:
-
Nuestra
disposición a implementar fórmulas de moderación salarial,
con el tope del incremento de poder adquisitivo que conseguimos en
el anterior convenio, siempre que el incremento salarial en tablas
esté vinculado exclusivamente a IPC y no a otras magnitudes de
comportamiento incierto. -
Nuestra
negativa a abordar en el convenio las pretensiones de una parte de
ACARL en
materia de ampliación del límite de movilidad geográfica,
libertad absoluta de horarios, eliminación de la clasificación de
oficinas y eliminación de la prevalencia de informáticos, entre
otros aspectos.
La posición de una
parte de ACARL bloquea el Convenio y abre un escenario incierto
A
pesar de los esfuerzos de la parte sindical, y de la disposición a
buscar fórmulas que atendiesen a la necesidad de moderación
salarial esgrimida por las Entidades, una
parte de ACARL ha bloqueado la posibilidad de salida de convenioque se estaba intentando construir en torno a los parámetros
indicados, tensando la cuerda al límite e insistiendo enplanteamientos
de recorte salarialalejados del marco de acuerdo y más cercanos a su planteamiento
inicial (congelación
salarial para los años 2011 y 2012, pérdida de poder adquisitivo
del 4,5%, no vinculación a IPC de los incrementos salariales sino a
otros parámetros, etc.). Un
bloqueo que si no es reconducible a corto plazo nos puede abocar a
las organizaciones sindicales a la adopción de determinadas medidas
de acción sindical,
cuya responsabilidad será exclusivamente de quienes en el seno de
ACARL han vetado una salida negociada.
Una
vez más, los sindicatos hemos actuado con responsabilidad mostrando
nuestra disposición a asumir una moderación salarial razonable en
unos momentos de especial relevancia, a pesar de haber tenido que
vivir la paradoja de que en algunas de las entidades que nos piden
esa responsabilidad los gestores y/o administradores se hayan
permitido adjudicarse salarios desmedidos o préstamos a tipo cero,
en una actuación que solo cabe calificar como éticamente
impresentable y socialmente irresponsable.
Se
abre, por tanto, un escenario incierto para el sector, las entidades
y las plantillas. Incierto
porque corre riesgo el propio marco sectorial de convenio en un
sector que ya es mayoritariamente bancario. Incierto porque ya está
en vigor la reforma de la negociación colectiva, con lo que ello
implica de riesgo de atomización de la misma. Incierto porque
mientras se bloquea la negociación del convenio de Ahorro puede
avanzar la del convenio de Banca, y si se firmase antes éste último
estaríamos ante un fenómeno de concurrencia que complicaría
sobremanera la ordenación de condiciones laborales en un proceso de
reestructuración y reconversión que aún no ha concluido.
Y
un aviso a navegantes: Que ninguna entidad piense que en una
situación de incertidumbre y desmembramiento, la negociación a
nivel de empresa le va a dar ninguna ventaja competitiva ni
comparativa. Antes al contrario.
En
cualquier caso, desde CCOO, UGT y CSICA mantenemos nuestros análisis,
planteamientos y disposición al acuerdo, así como nuestra apuesta
por la unidad sindical con los sindicatos confederados en CIC, que
esperamos vuelvan a reintegrarse en la apuesta por el marco que hemos
venido construyendo entre todos a fin de hacer un frente común, que
permita alcanzar un Convenio cuya misma existencia cobra ahora más
importancia que nunca: para las plantillas pero, sobre todo, para las
propias entidades y para sus gestores, aunque algunos estén tan
ciegos como para no verlo.
Seguiremos
informando.