Carrera profesional sostenible

…debemos tener en cuenta que nos conviene a todos y todas exigir que se respete
una carrera profesional sostenible que nos afecta sin distinción…

Nos encontramos muchos casos de compañeros y
compañeras que desde que entraron a trabajar en el Banco, han restringido su
vida personal al ámbito profesional. Primero intentando consolidar su puesto de
trabajo, para alcanzar después una capacitación que les permita desarrollarse
profesionalmente. Al poco tiempo conocen, que el esfuerzo, la formación y la
capacidad no son suficientes para alcanzar un legítimo desarrollo profesional.

 

Descubren que es condición sine qua non la
permanencia y la disponibilidad. Permanencia en el puesto de trabajo, mediante
exageradas prolongaciones de jornada y estando dispuesto, sin rechistar, a
desplazarse a donde el Banco decida.

 

Esta insana forma de desarrollo profesional,
permanencia y disponibilidad, en no pocos casos, conlleva reducir tiempo para la
familia, para el descanso, para el ocio, para la cultura y, en general, para el
compromiso con la vida. Y es verdad que su esfuerzo, dedicación y capacidad
puede comportar un reconocimiento en su salario variable y en su categoría
laboral.

 

Pero llega un momento, más pronto o más tarde, que
estos profesionales que han entregado todas sus energías, anhelos y
disponibilidades tienen que decir NO a una nueva propuesta de traslado, a no
poder asumir una nueva responsabilidad, a reducir su dedicación, etcétera, por
imperativo personal o familiar, ¡qué más da!. Es entonces cuando el banco
empieza a considerarlos amortizados, prescindibles, obsoletos, “gente
apalancada”. Sus hábitos son malos hábitos, sus errores son calificados como
irregularidades que conlleva pérdida de confianza, que a su vez, puede devenir
en una sanción.

 

El Banco deber ser consciente de que las carreras
profesionales, hasta ahora, son mayoritariamente largas y que durante su
recorrido existen factores determinantes en la vida de las personas que se deben
de tener en consideración: creamos familias, se rompen, tenemos hijos, padecemos
enfermedades, fallecen familiares y otros acontecimientos, hasta finalmente ver,
a partir de cierta edad, mermada nuestra vitalidad, que no por ello nuestra
sabiduría, que el tiempo acrecienta.

 

Estas son las eventualidades que reconocemos en
nuestro entorno, en nuestros compañeros, en nosotros mismos. Desde COMFIA-CC.OO.
exigimos un cambio en la política de Recursos Humanos del Banco y sus
responsables, en los distintos niveles que la ejecutan. Un cambio donde
demuestren su capacidad de gestión, entendiendo que una carrera profesional
sostenible pasa por diferentes intensidades y sabiendo adaptar y acomodar las
capacidades personales respetando la dignidad del trabajador, para impedir la
generación de tensiones en los equipos de trabajo.

 

Todos los empleados y empleadas del Banco Popular,
del primero al último, jóvenes y no tan jóvenes, debemos tener en cuenta que nos
conviene a todos y todas exigir que se respete una carrera profesional
sostenible que nos afecta sin distinción. Contribuir o permitir con nuestra
actitud la desestructuración de nuestras condiciones laborales en un momento de
nuestra vida laboral nos pasará factura cuando podamos necesitarlas.

 

 

Julio de
2011