El grupo de Sa Nostra pide tiempo para cerrar la entrada de cinco socios en su capital y salir a bolsa

Con los especuladores campando a sus anchas en este agosto negro para
las finanzas, el grupo de cajas en el que se ha integrado Sa Nostra
trabaja para retrasar al máximo su salida a bolsa.

La razón es fundamentalmente una: no está el mercado para aventuras,
como están comprobando las dos alianzas de cajas que se han atrevido a
dar el salto al parqué bursátil este verano. Tanto Bankia (antigua
Cajamadrid) como Banca Cívica debutaron en bolsa con descuentos de
hasta el 40% en el valor de sus acciones, y pese a salir a precio de
ganga hoy cotizan muy por debajo de su precio de estreno.
Los
pinchazos de Bankia y Banca Cívica, unidos a las fuertes caídas
bursátiles incluso de entidades tan solventes como los gigantes BBVA y
Santander, han acabado de disuadir a los directivos de Banco Mare
Nostrum (BMN). Su idea en primavera era conseguir algo más de 500
millones a través de la entrada de socios capitalistas privados y de la
salida a bolsa para inversores minoristas. Hoy el plan sigue vivo, pero
con otros plazos: ya no se habla de salir a bolsa antes de fin de año,
sino de intentar llegar a la fecha límite que da el Banco de España a
las entidades para que se recapitalicen. El plazo inicialmente previsto
concluye el 30 de septiembre, pero el decreto que regula la
reestructuración permite al Banco de España ampliar el margen hasta fin
de año, o, en último caso, hasta final de marzo de 2012. Y eso es justo
lo que ha pedido Mare Nostrum, tras presentar este misma semana a la
Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV, el supervisor de la
bolsa) el folleto de salida a bolsa, trámite imprescindible para
solicitar antes del 10 de septiembre al Banco de España una prórroga en
el plan de recapitalización preciso para evitar la nacionalización.

«Salir a bolsa hoy es una locura»
«No
es el momento de salir a bolsa», confirman fuentes del grupo, en el que
creen que el Banco de España abrirá la mano. No estaban dispuestos a
hacerlo en junio, pero desde entonces las cosas han cambiado: el
desplome de los valores financieros en bolsa hace que hoy en el Banco de
España estén dispuestos a ser más flexibles. O eso explican en fuentes
financieras, en las que advierten además de que el debut de Mare Nostrum
ahora mismo en bolsa «sería una locura». ¿Por qué? Pues porque los 500
millones de euros que necesitan captar equivalen a más de la mitad del
accionariado de Mare Nostrum, si se aplican los descuentos que han
tenido que ofrecer Bankia y Banca Cívica para tratar de seducir a los
inversores. Es decir, Mare Nostrum pasaría a estar controlado por manos
privadas y a precio de saldo.
Por eso la opción del grupo presidido
por Carlos Egea sigue siendo la misma que en primavera: obtener el
grueso del capital que necesita a través de fondos privados. Según
confirman en el grupo, hasta el momento hay tres ofertas vinculantes
pactadas con grandes fondos de capital riesgo, con la mediación del
banco japonés Nomura. BMN no da nombres de los socios con los que
negocia, pero en los mentideros financieros se da por hecho el acuerdo
con Apax y TPG, mientras se cae de la lista el primero del que se habló,
el gigante Carlyle, que en pleno desplome de agosto se está
replanteando su estrategia en Europa. Según otras fuentes financieras,
los tres fondos con los que se negoció aportarían algo más de 200
millones. Insuficiente. No obstante, en Mare Nostrum explican que a esas
tres ofertas, que dan por hechas (hay un compromiso de compra), se
pueden sumar pronto acuerdos con otros dos grupos con los que están
negociando.

El tiempo es clave
El objetivo es que estos
grupos cubran el 20% de capital privado que es preciso para reducir las
exigencias del Banco de España: con el 20% de acciones en manos
privadas, Mare Nostrum solo necesita una solvencia (core capital) del
8%, tasa que supera ampliamente; pero sin ese 20% privado se exige
tener un 10% de capital básico antes del 30 de septiembre, so pena de
ser nacionalizado. Es decir, sin socios privados, a Mare Nostrum le
hacen falta 637 millones que no tiene. Pero con socios privados, el
grupo tiene más capital del requerido, por lo que no precisaría más
fondos del Banco de España (aún tiene que devolver 915 millones). De ahí
la necesidad de una prórroga que dé tiempo a una entidad que, de la
mano de Cajamurcia, está haciendo los deberes: han acelerado sus ajustes
y han elevado su solvencia al 8,8%, cuatro décimas más que en enero.
ALBERTO MAGRO. PALMA
DiariodeMallorca.es