Tras un largo noviazgo, Unicaja y Caja España-Duero ya solo están pendientes de la fecha de la boda.
Fuente: ABC
Según fuentes conocedoras de la
operación, la caja malagueña y la castellanoleonesa han limado las
asperezas que las distanciaron durante el verano y en los próximos días
ratificarán el proyecto de integración.
Las conversaciones para configurar la que será la cuarta caja de
ahorros del país comenzaron hace seis meses. En un primer momento, el
reparto inicial de poder era de un 63% para Unicaja y un 37% para Caja
España-Duero.
Sin embargo, con el deterioro del panorama económico y las
turbulencias en los mercados, la caja malagueña ha hecho prevalecer su
mejor solvencia para aumentar su participación. La cuota que finalmente
le corresponderá rondará el 70%.
Otro de los factores de presión para la caja castellanoleonesa era el
cumplimiento de los nuevos requerimientos de capital impuestos por el
Banco de España. Con la fecha tope del 30 de septiembre y la extrema
dificultad de conseguir capital privado, las únicas alternativas que
tenía la entidad presidida por Evaristo del Canto eran seguir adelante
con su alianza con Unicaja (mucho más capitalizada) o aceptar una
inyección de dinero público, a través del Fondo de Reestructuración
Ordenada Bancaria (FROB). El Gobierno estableció en febrero que la caja
castellanoleonesa tenía un déficit de capital de 463 millones de euros.
La unión de las dos cajas dará lugar a un grupo con un volumen de
activos superior a los 80.000 millones. Más de la mitad provendrán de
Caja España-Duero, pese a que su participación será del 30%.
Contrato de integración
El contrato de integración que aprobarán los consejos de ambas
entidades deberá recoger la composición de los órganos de gobierno de la
nueva entidad así como sus normas de funcionamiento, e irá acompañado
de un documento jurídico. En el preacuerdo y en el protocolo de
intenciones que firmaron ambas cajas ya quedó recogido que la sede
social estará en Málaga y que su presidente será Braulio Medel,
presidente de Unicaja. Al igual que la inmensa mayoría de las cajas, el
grupo operará a través de una filial bancaria.
La caja castellanoleonesa se convierte en banco
La asamblea
general de Caja España-Duero aprobó ayer por amplia mayoría (más del
98%) la creación del Banco de Caja España de Inversiones, Salamanca y
Soria SA, al que se transferirá todos sus activos la caja, a excepción
de la obra social y el monte de piedad y la medida contingente de pedir
ayuda al FROB.
El valor neto contable del nuevo banco será de
1.515 millones de euros y su capital inicial será de 889 millones de
euros, dividido en otras tantas acciones.
Una semana antes, los
directivos de la caja alcanzaron un acuerdo con el 100% de la
representación sindical para establecer un nuevo marco laboral en el
banco. El acuerdo prevé el mantenimiento de las principales condiciones
laborales y beneficios sociales actuales de la plantilla de la entidad.
Fuente: ABC