Las cajas proponen congelar dos años los salarios
El momento no puede ser menos oportuno. Con las
remuneraciones y pensiones millonarias de ejecutivos de cajas saliendo
en los periódicos, la patronal de cajas de ahorros (Acarl) ha perdido
fuerza moral para imponer un ajuste de cinturón. Tras una primera
propuesta algo más generosa, el sector ha endurecido su postura con otra
nueva; un convenio de solo dos años (frente a los cuatro anteriormente
propuestos) y con subida salarial cero. Hasta ahora, la propuesta
reconocía los incrementos por trienios y por categorías, que son
automáticos, pero en el último documento se han eliminado.
18-10-2011 –
José Miguel Villa, responsable de UGT en el sector financiero,
considera «inaceptable» esta propuesta. Los sindicatos proponen un
convenio a cuatro años, con congelación salarial en 2011 y 2012. En 2013
y 2014 se incorporaría el IPC de esos ejercicios y el 50% de la
inflación de los dos años anteriores. José María Martínez, máximo
responsable de banca de CC OO, cree que la patronal pretende «que no
haya convenio y así generar un clima explosivo, en medio de la
reestructuración del sector. Su objetivo puede ser que la discusión se
lleve caja a caja para tener una postura más fuerte».
Villa y Martínez coinciden en que no se volverán a sentar en la mesa y
que no descartan proponer movilizaciones. «Si mantienen su propuesta
actual, preferimos quedarnos con el convenio actual, que al menos
reconoce los trienios», apunta Villa.
Respecto al contraste con lo que está ocurriendo con los directivos,
UGT dice desconocer sus remuneraciones «porque no hay transparencia,
pero estamos convencidos de que ellos no se han congelado los bonos,
sueldos y pensiones». Villa denunció las «prejubilaciones obscenas de
gestores a los que se les remunera pese a haber llevado a las cajas
hasta su desaparición, ya sea por intervención o nacionalización».
Martínez apostilló que lo que no parece lógico es «la permisividad de
los directivos con sus remuneraciones y la rigidez con la plantilla».
Por otro lado, se va acabando el tiempo para que las dos cajas con
déficit de capital cumplan con los nuevos requisitos de capital
principal. Por un lado, esta Banco Mare Nostrum (BMN), liderado por Caja
Murcia, que ultima la emisión de 250 millones en bonos necesariamente
convertibles en acciones, con lo que cubrirá las exigencias del Banco de
España. En el caso de que colocara 212 millones también cumpliría con
el requisito de tener socios privados con el 20% del capital. La
valoración que ha realizado BMN de su patrimonio supone un descuento del
73%. Esto supone un valor en libros de 0,27 veces, el mismo que
tuvieron Bankia y Banca Cívica antes de la entrada de los inversores.
El próximo 25 de octubre BMN llevará a cabo la emisión de estos
bonos, que deberán convertirse en acciones en un máximo de tres años.
Con esta emisión, dirigida exclusivamente a inversores institucionales y
profesionales, el nivel de capital principal sería del 8,8% y no tendrá
que elevarlo hasta el 10%.
Por otro lado, Liberbank, el banco liderado por Cajastur, también
está a punto de cumplir con el nivel de capital exigido gracias a la
venta de su participación en la operadora Telecable. El fondo de
inversión Carlyle Group, gigante estadounidense del negocio del capital
riesgo, se perfila como candidato a hacerse con el 75% de la operadora
por unos 300 millones. El fondo británico CVC también compite.
Por último, la agencia Moody’s ha hundido en el bono basura al
Banco CAM, al que ha rebajado su calificación individual en dos
escalones por su debilidad financiera. La agencia mantiene invariable la
escasa calidad de la deuda a largo plazo. Moody’s explicó ayer que
rebaja de D a E+ porque CAM consigue su liquidez
principalmente en el BCE o a través del FROB. Además, hace hincapié en
la morosidad del 19 % y la cobertura del 39,4 %.
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