Desde CCOO hemos podido constatar la inmovilidad e intransigencia de AEB, que no ha movido lo más mínimo sus posiciones desde el inicio de la negociación hace ya seis meses.
Sobre el mantenimiento del empleo, AEB nos transmite que no se ve capaz de imponer a sus asociados ninguna política al respecto.
En la
reunión de la Mesa del Convenio celebrada hoy, se ha hecho un
balance de las posiciones de las partes negociadoras.
Desde
CCOO hemos podido constatar la inmovilidad e intransigencia de AEB,
que no ha movido lo más mínimo sus posiciones desde el inicio de la
negociación hace ya seis meses.
Sobre el
mantenimiento del empleo, AEB nos transmite que no se ve capaz de
imponer a sus asociados ninguna política al respecto.
En
cuanto al aumento salarial, se mantienen en el 0-0 para 2011-2012 y
un incremento muy moderado para los dos siguientes.
Se
niegan a asumir ningún incremento de costes sobre el PE, relacionado
con la nueva legislación sobre jubilación.
La
situación de los bancos, sin duda menos boyante que en años
pasados, no justifica en absoluto una congelación salarial (en
realidad un recorte), máxime cuando eso mismo no se lo aplican las
cúpulas directivas, en las que el incremento de sus emolumentos en
términos absolutos importa más que el aumento que se pide para
todos los trabajadores.
No
parece posible llegar a ningún acuerdo a corto plazo, dado que el
convenio que propone AEB es un trágala, que, a pesar de la
responsabilidad de la que siempre hemos hecho gala en CCOO, no
podemos admitir.
El
Convenio tiene que ser algo equilibrado y que no cargue todo el peso
de la crisis en una sola parte.
De
momento y quizá como prólogo de otras acciones, si no hay ningún
acercamiento,
CCOO va a seguir adelante con la campaña, ya iniciada en los medios
de comunicación, sobre las retribuciones de los directivos
bancarios, para poner en evidencia el distinto rasero que se utiliza
para los ingresos de unos, que parecen no comprometer la rentabilidad
de las entidades, y los de otros, los trabajadores, que se nos
presentan como inasumibles para la buena marcha de los bancos.
2 de
noviembre de 2011