El presidente de Caixa Penedès, Ricard Pagès, y el director general, Manuel Troyano,
dimitieron ayer de sus cargos cuando el consejo de administración
comprobó ayer la «veracidad» del multimillonario plan de pensiones del
que disfrutaban, informó la entidad en un comunicado.
28-11-2011
La Vanguardia.- La renuncia se produjo después de que La Vanguardia
publicara ayer que Pagès y Troyano junto a otros dos directivos – que ya
no están en la caja-contaban con un plan de pensiones depositado en
otra entidad por un importe global superior a los 20 millones de euros.
Caixa Penedès – integrada en el Grupo BMN-recibió
junto con sus socios ayudas públicas por valor de 916 millones de euros a
través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
En el consejo de administración celebrado ayer, los representantes del sindicato Comisiones Obreras solicitaron la dimisión de los directivos. El resto de consejeros de la entidad se sumaron a esa petición.
Al final no fue necesario realizar votación alguna sobre la cuestión
puesto que Pagès y Troyano optaron por presentar ellos mismos la
renuncia y abandonaron la sala donde se reunía el consejo.
El hasta ahora director general tenía un sueldo de alrededor de medio millón de euros, lo que el consejo consideró inadecuado.
En un comunicado emitido anoche, Caixa Penedès informó que «teniendo
conocimiento de una información publicada en los medios de comunicación
(La Vanguardia) y después de comprobar su veracidad, el consejo de
administración manifestó su desaprobación con el contenido, método de
instrumentación, falta de transparencia, excepcionalidad y
desproporción» de las remuneraciones y planes de pensiones de los cuatro
directivos.
En esta misma línea, en la circular remitida ayer a la plantilla, CC.
OO. acusó a la dirección de «falta de transparencia en cuanto a la
gestión», además de criticar «la opacidad e irresponsabilidad mostrada
en la autoasignación de salarios y fondos de pensiones sin la aprobación
del consejo».
Caixa Penedès informó en el comunicado que el consejo «no ha contado
en ningún momento de su mandado, hasta la sesión de hoy, con información
suficiente, veraz y detallada de estas remuneraciones y prestaciones».
En la nota, la entidad aseguró que el consejo «estudiará la manera de
corregir esta situación».
Los otros dos beneficiados por el plan de pensiones – que es en
realidad una póliza de seguros-son el ex director general, Joan Caellas,
y el ex director de recursos humanos, Jaume Jorba.
El secretario general de Comisiones Obreras en el Grupo BMN, Mario
Rifaterra, explicó ayer que «en un momento en que las direcciones de los
bancos están pidiendo esfuerzos salariales a las plantillas, nos parece
inmorales e inaceptables esas remuneraciones».
CC. OO. justificó la petición de dimisión del presidente y del
director general como «la única forma de garantizar la continuidad de la
obra social». Actualmente, la única función de Caixa Penedès es
gestionar la obra social, además de ser tenedora de alrededor del 21% de
las acciones de banco Grupo BMN.
El consejo de administración de Caixa Penedès es el que se heredó de
la época previa a su integración en BMN. Rifaterra aseguró ayer que «la
aprobación de salarios y otros complementos de la dirección eran
responsabilidad de la comisión de retribuciones y no pasaban por el
consejo de administración, donde están presentes los sindicatos».
El líder de CC. OO. en BMN añadió que el consejo cedió en 1996 a esa
comisión de retribuciones la potestad de fijar salarios y planes de
pensiones. «En ese momento el sindicato no estaba en el consejo»,
añadió.
Pagès continuaba hasta ayer en la entidad como presidente pero sin
sueldo. Antes fue director general, hasta junio, cuando fue sustituido
por Joan Caellas. Pero sólo dos meses después, el 3 de agosto, Caellas –
otro de los beneficiados por el plan de pensiones millonario-cesó como
director general por desavenencias con otros directivos del Grupo BMN.
El puesto que dejó vacante Caellas fue cubierto por Manuel Troyano.