Ante las
especulaciones que proliferan en los medios de comunicación acerca de las
consecuencias sobre el empleo de la segunda oleada de la reestructuración del
sector financiero, así como los planteamientos de ajustes de costes de personal
a través de recortes de plantilla, desde COMFIA-CCOO queremos reiterar lo
siguiente:
1) Reclamamos al Gobierno que la
reforma y hoja de ruta del sector financiero tenga como objetivo normalizar el
acceso al crédito a través del saneamiento,
la capitalización y el control, para lo que es preciso garantizar la
sostenibilidad y viabilidad integral de las entidades resultantes, a través de
medidas condicionadas al control de la gestión y de las remuneraciones de
ejecutivos, que impidan que el endurecimiento de provisiones afecte a las
posibilidades de capitalización, la circulación del crédito y al empleo que
genera el sector.
2) Advertimos de que la viabilidad del sector financiero y la
normalización del crédito no pueden basarse en un ajuste traumático del empleo,
sino en la racionalización de la capacidad instalada, en una política de saneamiento diseñada con lógica, en una
mejora de la eficiencia que contemple todos los costes (incluyendo
remuneraciones de la cúpula directiva, gastos generales o estructuras
duplicadas), en nuevos modelos de negocio, en la diversificación, en una
gestión empresarial adecuada y en la negociación laboral de los procesos de
reestructuración.
3) Reclamamos que se produzca una depuración de responsabilidades de
aquellos supervisores y gestores que hayan actuado con negligencia tanto en la
gestión previa al estallido de la crisis financiera como en el proceso de
reestructuración tras la misma, al tiempo que reiteramos nuestras exigencias de
máxima transparencia y mecanismos de proporcionalidad y control en relación a
las remuneraciones de consejeros y
directivos.
4) Lanzamos un mensaje claro en
defensa de las 265.000 personas que trabajan en el sector financiero español: Los y las profesionales de Banca, no somos
lo mismo que los banqueros. Antes al contrario, frente a episodios de remuneraciones indecentes, y
falta de asunción de su responsabilidad en la crisis, que protagonizan muchos
de éstos, contrasta la profesionalidad de los bancarios y bancarias para
intentar atender a las necesidades de la clientela. El principal activo del sector financiero español no son sus gestores
sino sus clientes, sus profesionales y sus accionistas minoritarios.
5) Ante un escenario cierto de
concentración del sector a corto plazo, manifestamos una oposición frontal a que los posibles procesos de reestructuración
de las entidades acudan a la fórmula de despidos,
especialmente inasumibles en entidades que declaran beneficios.
6) Exigimos que en los procesos de
reestructuración de las entidades y en los procesos de concentración que se
producirán en esta segunda oleada, antes de acudir a los procedimientos legales
previstos en el Estatuto de los Trabajadores, las entidades se comprometan a la apertura de procesos de negociación
mediante la creación de una Mesa Laboral en la que se pacten medidas de
salidas vegetativas y voluntarias, así como otras medidas de flexibilidad
interna que propicien ajustes coyunturales de costes para preservar el mayor
volumen posible de puestos de trabajo sin recurrir a bajas forzosas.
7) Reiteramos nuestra apuesta por cerrar la negociación colectiva del sector(convenios de Banca, Ahorro y Rurales) por la importancia del mantenimiento de
dichos marcos regulatorios y la necesidad de dotarlo de una estabilidad que
necesita más que nunca, reiterando nuestra disposición a una moderación
salarial, siempre que el convenio resulte equilibrado y contribuya a una
reestructuración ordenada y no traumática.
31 de enero de 2012
