Manifiesto 11 de marzo de 2012

Manifiesto  unitario elaborado por CCOO y UGT para la jornada del 11M argumentando las razones de nuestra lucha contra la Reforma Laboral.

MANIFIESTO

11 de Marzo de 2012

 

El Gobierno ha
provocado un grave conflicto social y tiene en sus manos  la posibilidad de desactivarlo. La reforma
laboral aprobada, que acaba con derechos históricos de los trabajadores y
trabajadoras puede y debe ser modificada. Los secretarios generales de CCOO y
UGT han emplazado al presidente del Gobierno para que abra una mesa de diálogo
social orientada a cambiar los capítulos esenciales de la reforma. No ha habido
respuesta hasta el momento. Y los sindicatos no vamos a quedarnos parados.

 

Por el contrario,
medios de comunicación afines al Gobierno y dirigentes del PP han puesto en
marcha el ventilador  de la calumnia y la
difamación contra el movimiento sindical. Todo vale si se trata de difamar a
los sindicatos. Sorprende que los expertos
de la manipulación
se sientan manipulados. Acusar a CCOO y UGT de insensibilidad con las víctimas de los
atentados del 11
de marzo de 2004
, por convocar manifestaciones en todo el país
contra la reforma laboral ese mismo día, es, además de intolerable, un esfuerzo
baldío de confundir a la ciudadanía para que se instale en la resignación ante
la sistemática eliminación de derechos sociales y laborales que lleva a cabo el
Ejecutivo.

 

Los trabajadores y las trabajadoras españolas hemos decidido
hacer uso de nuestro legítimo derecho de movilización para expresar el más
absoluto y contundente rechazo a la reforma laboral impuesta por el Gobierno.
Es  una reforma laboral injusta, ineficaz
e inútil, enmarcada en un ataque sin precedentes al Estado del Bienestar y a
los servicios públicos que van a provocar más recesión y más paro.

Quizá esta reforma laboral sirva al Gobierno para demostrar,
ante los poderes financieros y los lobbyscomunitarios, que es capaz de tomar decisiones agresivas frente a sus
ciudadanos. Pero el Gobierno sabe, y nosotros también, que no servirá para dar
solución a nuestro principal problema: el desempleo.

ES UNA REFORMA LABORAL CONTRA LOS PARADOS, porque la única
forma de generar trabajo para los más de cinco millones de personas
desempleadas es con crecimiento económico. Las previsiones económicas dicen que
buena parte de los países de la Unión Europea entrarán en recesión a lo largo de
2012, al igual que nuestro país, para el que se prevé un crecimiento negativo
del PIB del 1,7%. NO ES VERDAD QUE LA REFORMA LABORAL
SIRVA PARA CREAR EMPLEO.

ES UNA REFORMA DISCRIMINATORIA, especialmente para las
personas que no tienen prestación por desempleo, porque concede privilegios
económicos a las empresas de menos de cincuenta trabajadores que contraten
desempleados con prestación. 

ES UNA REFORMA LABORAL CONTRA LOS TRABAJADORES porque convierte
el despido en un recurso fácil, rápido y barato para los empresarios. Hay un
consenso general en que con esta reforma ya no hay impedimento alguno para
despedir a cualquier trabajador/a, y que la indemnización más habitual será de
20 días por año trabajado.

ES UNA REFORMA CONTRA LOS TRABAJADORES, porque los salarios,
los horarios, los puestos, la movilidad geográfica y cualquiera otra circunstancia
laboral dependen ahora de la voluntad del empresario, sin que el trabajador
tenga opciones de negociación.

ES UNA REFORMA LABORAL CONTRA LOS TRABAJADORES, porque
inventa una nueva forma de contrato, especial para las empresas de menos de 50
trabajadores, es decir, para casi todas. Con ese nuevo tipo de contrato “para
emprendedores”, cualquier trabajador contratado estará en el “limbo laboral”
durante el primer año, porque se considerará que está “a prueba”, y por tanto
susceptible de ser despedido en cualquier momento, sin requisitos, sin indemnización
y sin derechos.

ES UNA REFORMA CONTRA LOS TRABAJADORES, porque dificulta la
acción colectiva, porque se pretende eliminar la protección de los derechos
colectivos e individuales regulados en los convenios sectoriales y se impone la
individualización de las relaciones laborales con la empresa, porque hace
inflexible la renovación de los convenios colectivos, porque elimina, en muchos
casos, la protección jurídica recuperando el laudo obligatorio en contra del
derecho constitucional a la negociación colectiva. En definitiva, PORQUE ES UNA
REFORMA LABORAL QUE DESREGULA, DESVIRTÚA 
Y DESMANTELA LOS FUNDAMENTOS BÁSICOS DEL DERECHO DEL TRABAJO.

ES UNA REFORMA CONTRA LOS JÓVENES, porque no generará empleo,
y por tanto no servirá para reducir el 48 por ciento de tasa  de desempleo juvenil que se registró a finales
de 2011. Porque amplía los contratos de formación y aprendizaje hasta los 33
años, porque esos contratos podrán ser de hasta tres años, y porque se prolonga
el tiempo de trabajo efectivo hasta el 85 por ciento en el segundo, y tercer
año y se podrán encadenar contratos en una misma empresa  

ES UNA REFORMA LABORAL CONTRA LAS MUJERES, porque la
discrecionalidad empresarial y la eliminación de muchos derechos y protecciones
legales aumentarán las desigualdades retributivas que ya padecen, la
infravaloración de su trabajo y la permanencia en formas de trabajo precario.

ES UNA REFORMA CONTRA EL CRECIMIENTO ECONÓMICO, porque
generará más paro y reducirá los salarios de los trabajadores con empleo. Ambas
cosas supondrán un menor consumo de las familias, menos ingresos para el
Estado, más dificultades para afrontar el ya anoréxico gasto público, y por
tanto mayor peligro para la pervivencia de los servicios y prestaciones
públicas… en una espiral suicida.

ES UNA REFORMA LABORAL CONTRA LA COHESIÓN SOCIAL
porque no actúa a favor de la justicia y la eliminación de las desigualdades
propiciando el crecimiento del número de personas por debajo del umbral de la
pobreza, que ya se ha incrementado, de manera muy significativa, durante los
cuatro años de la crisis. La
reducción del déficit en 2012 en los términos planteados por el Gobierno y el
techo de gasto impuesto a las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos agravará la
situación de los servicios públicos esenciales como sanidad, educación,
dependencia…que gestionan las citadas instituciones.

ES UNA REFORMA LABORAL CONTRA LAS CONDICIONES DE TRABAJO de
los empleados públicos autorizando, por primera vez en la historia, a las
administraciones expedientes de extinción del personal laboral. La conjunción
de una reforma basada en el despido y en recortes brutales provocará un aumento
inasumible del desempleo como el propio Gobierno reconoce sin pudor. Todo ello
acabará además afectando negativamente a la protección por desempleo de los
trabajadores españoles.

ES UNA REFORMA CONTRA EL DIÁLOGO Y LA CONCERTACIÓN SOCIAL,
porque se ha hecho sin negociación con los interlocutores sociales y sin
acuerdo político. Los brutales ajustes económicos que se están adoptando, en
España y en toda Europa, son injustos socialmente, regresivos laboralmente, y
nacidos para satisfacer a unos poderes financieros a los que nadie –y menos la Constitución Española-
reconoce como depositarios de la soberanía democrática de nuestro país.

ES UNA REFORMA CONTRA EL FUTURO, porque nos aboca a un
presente de paro y precariedad, un presente en el que deberíamos tener la
oportunidad de tejer nuestro futuro como personas y el de nuestros hijos, con más
y mejores servicios públicos y con sistemas de protección social que nos
aseguren los recursos para una vejez digna; un futuro en el que podamos crecer
como personas en el marco de una sociedad basada en el entendimiento, la
justicia, y la solidaridad.

Por todo esto:

NO A LA
REFORMA LABORAL

POR EL EMPLEO

POR LA PROTECCIÓN SOCIAL

CONTRA EL
DETERIORO DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS

 

POR LA JUSTICIA SOCIAL

POR UNOS
PRESUPUESTOS PARA REACTIVAR LA ECONOMIA Y EL
EMPLEO

EN DEFENSA DEL
ESTADO DE BIENESTAR Y DE NUESTRO MODELO DE CONVIVENCIA