Al amparo de una reforma laboral injusta, hay quien está utilizando el miedo que ésta provoca en la rebaja de derechos de los trabajadores y trabajadoras, para ofertar bajas incentivadas con unas indemnizaciones ridículas, beneficiándose del desconocimiento de la legislación por parte de la plantilla para forzarles a aceptar unas condiciones ignominiosas.
Estos hechos son aún más reprobables en una empresa que presume y utiliza como argumento comercial su buena situación económica y que se presenta como la entidad financiera más eficiente de España (Esto es Banesto 3.04.12) y “la mejor empresa para trabajar”.
No es nueva esta campaña de bajas incentivadas, que en RRHH eufemísticamente llaman “gestión de bajas”, y que no es otra cosa que la manida política de aligerar la plantilla mediante presiones y extorsiones. En este momento la beneficiaria de las atenciones de los “liquidadores” de RRHH es la plantilla de más edad, que después de muchos años de trabajo y dedicación, por lo visto ahora ya no son interesantes.
El recorte de derechos provocado por la reforma laboral, está siendo utilizado para conseguir unas bajas más baratas, pues con la excusa de los despidos objetivos y su indemnización de 20 días con un máximo de una anualidad, quieren hacer creer que no hay otra solución que aceptar su “generosa” oferta.
Ante estas actuaciones del banco solo cabe un rechazo frontal y aun a riesgo de ser reiterativos, volvemos a proponer el modo de actuar en las reuniones-encerronas de RRHH:
- Llamar a vuestro representante sindical para que os acompañe y asesore. No aceptar presiones ni amenazas. Denunciar el acoso ante la Inspección de Trabajo o el Juzgado de lo Social.
- No aceptar ninguna oferta sin conocimiento exacto de las condiciones de la misma. Ante cualquier entrega de carta o escrito, poner siempre el recibí no conforme con la fecha y la hora de la entrega.
CCOO no vamos a admitir estas agresiones contra la plantilla. Acabamos de hacer una Huelga General en defensa de nuestros derechos y vamos a seguir haciéndolo en las empresas todos los días. Si alguien no lo quiere ver, lo va a tener que sentir.
Abril 2012