BMN y Liberbank ultiman la creación de la séptima entidad del país

El golpe de mano ejecutado por el Gobierno este lunes en Bankia, con el
cambio de la cúpula de la entidad y el anuncio de que inyectará miles de
millones de ayudas públicas al cuarto grupo financiero español, añade
aún más presión sobre el resto de entidades medianas para que aceleren
la reestructuración del sector. Estas, y más concretamente el grupo
conformado por BMN, Liberbank, Ibercaja y Unicaja, fueron llamadas a
capítulo por el Ministerio de Economía hace unas semanas con la consigna
de que deben culminar una fusión antes de finales de este mes. Fuentes
financieras aseguran que las dos primeras (la alianza liderada por
Cajamurcia y la de Cajastur) tienen prácticamente cerrada su unión. El
propio ministro de Economía, Luis de Guindos, dio el visto bueno a la
operación hace ya 10 días, añaden. Fuentes oficiales de BMN niegan que
la operación esté sellada

09-05-2012

Con ello se convertirán en el séptimo banco
español, con un volumen de activos de 122.000 millones de euros. Tanto
BMN como Liberbank se han presentado a la puja por Banco de Valencia,
con lo que sumarían otros 24.000 millones, hasta un total de 146.000
millones. Una cifra muy por encima de la referencia marcada por
Economía, de 100.000 millones de euros. Este es el tamaño mínimo
adecuado, según el ministerio, para poder tener acceso a la financiación
en los mercados de capitales. La subasta de Banco de Valencia sigue su
curso y se espera que a finales de este mes comience la segunda fase,
con la presentación de las ofertas vinculantes. El perímetro del nuevo
grupo podría ser algo mayor si las conversaciones emprendidas por
Liberbank para hacerse con la filial española de Banco Caixa Geral
llegan a buen puerto.

Fuentes financieras señalan que la operación está muy avanzada y solo
quedan algunos flecos pendientes, como el reparto de poder en la nueva
entidad. Pero aquí también parece haber un cierto consenso. «Todo apunta
a que se establecerá un periodo transitorio de copresidencia entre
Carlos Egea (BMN) y Manuel Menéndez (Liberbank) de entre tres y cinco
años. Culminado este plazo, Egea (ahora tiene 65 años) se jubilaría y
cedería el mando a Menéndez», explican.

‘Banco malo’

«BMN está estudiando las cuentas de Liberbank y Liberbank, las de
BMN. El proceso está avanzado», aseguran fuentes sindicales. «Es
probable que esperen a anunciar la operación la semana que viene, porque
todo el mundo está pendiente de ver qué se decide este viernes»,
señalan, en referencia al nuevo real decreto (la regulación del banco
malo) que el Gobierno aprobará en el próximo Consejo de Ministros.

La fusión entre BMN y Liberbank cuadra a la perfección
estratégicamente, al no existir apenas solapamientos entre sus redes de
sucursales. BMN (que aglutina a Murcia, Penedès, Granada y Sa Nostra)
tiene 349 oficinas en Andalucía, una región en la que Liberbank solo
cuenta con 32. En Cataluña, BMN tiene 489 sucursales frente a las 11 de
la firma asturiana. Por su parte, Liberbank, resultado de la unión de
Cajastur, Cantabria, Extremadura y Banco Castilla La Mancha, posee 420
locales en Galicia, un área en la que BMN apenas tiene presencia, y 371
en la región manchega, donde su futuro socio aportaría 20. Entre los dos
sumarían 3.000 sucursales.

Mientras, los otros dos grupos en discordia (Ibercaja e Unicaja)
intentan resistir a las presiones de Economía y apuestan por seguir en
solitario. «La puerta está abierta a que Ibercaja se sume» en una
eventual fusión a tres bandas, afirman desde los sindicatos. Unicaja
quedaría fuera de la terna «por la falta de entendimiento con su
dirección».

La subasta de Catalunya Caixa se acelera

La venta de
Catalunya Caixa también se ha acelerado, debido al interés del Ejecutivo
de que el proceso de reestructuración financiera quede zanjado cuanto
antes. Incluso no se descarta que su subasta finalice antes que la de
Banco de Valencia, que arrancó antes. Está previsto que el próximo
viernes se cierre el plazo para la presentación de ofertas no
vinculantes. En la lista de entidades interesadas figuran los dos
grandes bancos, Santander y BBVA; Sabadell, que acaba de adquirir
también en subasta a la intervenida Caja Mediterráneo, y Kutxabank. No
obstante, no se descarta que otras entidades medianas acudan a la
subasta, al menos en la primera ronda.

Fuentes financieras
aseguran que la entidad que resulte ganadora en la puja podría recibir
entre 4.000 y 5.000 millones de ayudas, teniendo en cuenta que la
cartera de activos problemáticos (16.000 millones) está dotada al 40% y
presuponiendo una pérdida esperada de entre el 40% y el 50%.

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