La reforma trastoca el tablero de fusiones de las cajas medianas

Las cajas medianas, BMN, Liberbank, Ibercaja y Unicaja, prometen ser el
grupo de entidades más alborotado por los nuevos saneamientos exigidos
en la última reforma financiera. La factura de las provisiones
adicionales no solo tendrá mayor impacto en sus cuentas -algunas de
ellas ya han admitido que les supondrá un déficit de capital-, sino que
amenaza con reordenar el tablero de fusiones al que Economía les ha
empujado y que ellas mismas empezaban a clarificar. La operación que más
avanzada estaba, un proyecto matrimonial entre BMN y Liberbank, ha
quedado en suspenso al revelarse que son las dos entidades más débiles
del cuarteto, lo que podría empujarlas a emparejarse con las dos más
fuertes. Con este panorama y ante los temores a que una mala jugada de a
luz a un nuevo gigante con los pies de barro, al estilo de la recién
nacionalizada Bankia, Economía decidió retrasar la reunión que tenía
prevista ayer para inducir a los cuatro presidentes a unirse en uno o
dos grandes grupos.

16-05-2012

Los cálculos del impacto de la reforma
publicados durante el día así lo aconsejaban. BMN hacía público por la
mañana que elevar la provisión del crédito sano le supondrá una factura
adicional de 640 millones netos de impuestos. Horas después, presionada
por la CNMV, la entidad que preside Carlos Egea admitía que el
cumplimiento situaría el capital principal a 0,54 puntos por debajo del
8% que deben mantener. La entidad, que generó 81 millones de beneficios
en 2011 tras provisionar 890 millones, prevé reducir el golpe mediante
la «generación interna de capital, la optimización de los activos
ponderados por riesgo, la emisión de títulos computables como capital
principal y, en última instancia y hasta la cuantía necesaria, la
emisión de títulos convertibles». Desde BMN aseveran que, en la medida
de lo posible, tratarán no recurrir a las ayudas del FROB y que, en todo
caso, su estrategia pasa por fusionarse con otra entidad lo que, para
empezar, alarga en 12 meses el plazo para cumplir los saneamientos.

El problema es que la vía más avanzada, su unión con Liberbank y la
adquisición del intervenido Banco de Valencia, ha quedado en duda por la
debilidad de sus cuentas y las de la entidad asturiana. Liberbank
informó ayer de que las nuevas provisiones le suponen un impacto de 496
millones netos. Aunque la nota no lo especifica, fuentes de la entidad
admiten que el golpe «previsiblemente» también les generará déficit de
capital. El banco que preside Manuel Menéndez ganó 308 millones en 2011.

En este escenario cobra algo más de fuerza Ibercaja, con la que las
dos entidades citadas han mantenido también conversaciones para estudiar
una operación a dos bandas o una eventual unión a tres. El grupo que
preside Amado Franco, que a diferencia de los anteriores siempre ha
defendido que preferiría seguir en solitario, tendrá que afrontar 432
millones netos por las nuevas provisiones. La reciente adquisición de
Caja3 eleva este coste en 265 millones netos más, si bien le permitiría
también culminar sus saneamientos en dos años. Desde la entidad, que en
2011 ganó 57 millones de euros tras sanear 212 millones, recuerdan,
además, que Ibercaja mantiene su cartera intacta y que siempre podría
vender algunos de sus activos para hacer frente a la reforma.

La última entidad en discordia es, sin duda, la más solvente del
grupo. Unicaja deberá reunir 281 millones netos para dotar su crédito
sano al ladrillo. La cifra asciende a 888 millones tendiendo en cuenta
también a Banco Ceis (Caja España Duero) aunque el impacto «quedará
cubierto dentro del plan de integración entre ambas entidades», que
incluye un paquete de hasta 1.000 millones en ayudas públicas, y que
permitiría a la entidad mantener el coeficiente de capital por encima
del 10%. Una posición de extrema fortaleza para el grupo de Braulio
Medel con la que Economía podría tratar de jugar para sustentar a una o
varias de las cajas más débiles. «Las desavenencias con la dirección de
Unicaja», revelan fuentes de las otras firmas, ya habían dado al traste
con cualquier intento de fusión. Ahora, sin embargo, los cuatro
presidentes deberán volver a replantear sus estrategias en un nuevo
escenario.

Fitch prevé uniones

La agencia de calificación de riesgo
Fitch apuntaba ayer que las nuevas provisiones que reclama el Gobierno
-un impacto adicional de 28.000 millones sobre los 54.000 de febrero-
forzará a «una mayor consolidación» en la banca española, sobre todo
entre pequeñas y medianas entidades.

Banco de Valencia demandará a Olivas

La junta general de
accionistas de Banco de Valencia aprobó ayer ejercer una acción social
de responsabilidad contra antiguos gestores de la entidad, en concreto,
contra el expresidente José Luis Olivas y Bancaja -a la que representaba
en el consejo-; contra el ex consejero delegado Domingo Parra y también
contra Aurelio Izquierdo, como exconsejero delegado y expresidente.

De
este modo, la sociedad -Banco de Valencia- promoverá ante los
tribunales una acción civil contra los administradores con la finalidad
de resarcir los daños y perjuicios ocasionados por su gestión. De
acuerdo con la legislación mercantil, los administradores responden
frente a la sociedad del daño que causen por actos u omisiones
contrarios a la ley, a los estatutos o por los incumplimientos de los
deberes inherentes al desempeño del cargo.

José Luis Olivas, que
todavía ocupa el cargo de presidente de Bancaja, abandonó la presidencia
de Banco de Valencia pocas semanas antes de que la filial fuera
intervenida por el Banco de España. Los nuevos administradores,
designados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB)
explicaron ayer que están ultimando un informe detallado sobre el papel
de los anteriores gestores, con el objetivo de depurar
responsabilidades.

En la junta de accionistas de ayer, que se
prolongó durante seis horas, también se aprobó la reestructuración de
capital propuesta por el FROB, que desembolsó 1.000 millones de euros
para sanear las cuentas de la entidad.

Los administradores del
FROB explicaron que el proceso de subasta de Banco de Valencia está muy
avanzado y que el organismo ya ha recibido cinco ofertas no vinculantes
para comprar la antigua filial de Bancaja (y más tarde del grupo
BFA-Bankia, recientemente nacionalizado).

cinco dias