Las fuertes presiones del Gobierno para que las cuatro cajas
medianas ganen tamaño, bien a través de la creación de un gran grupo
financiero o con la unión de varias de ellas están teniendo resultado. A
pesar de las reticencias iniciales de estas entidades a acometer nuevas
operaciones corporativas a corto plazo, el golpe de mano dado por el
Ejecutivo con el fulminante relevo del equipo gestor de Bankia y su
posterior nacionalización ha tenido efecto.
«Han recibido el mensaje que si no atienden a las peticiones
de Economía les puede pasar a ellas lo mismo», comentan en el sector
financiero. Y ello ha provocado que las cuatro retomen las
conversaciones, unas negociaciones que se habían roto en la mayoría de
los casos hace tres semanas, y que se aceleren los contactos con
técnicos del Ministerio de Economía. Fuentes del ministerio aseguran que
al margen de estos encuentros no hay prevista ninguna reunión de los
representantes de las cuatro entidades con el secretario de Estado de
Economía, Fernando Jiménez La Torre, tal y como se había especulado hace
unos días. Precisamente fue el secretario de Estado el que transmitió
hace un mes y medio a las entidades que el deseo del Gobierno era que
contaran con tamaño suficiente para tener acceso a los mercados de
capitales.
24-05-2012 –
«Estamos
en fase de efervescencia, hablando todo el mundo con todo el mundo»,
comenta un directivo de una de las entidades implicadas, que añade que
antes del 11 de junio, fecha en el que deben presentar sus planes de
saneamiento para adaptarse a las exigencias del nuevo real decreto,
podrían darse los primeros movimientos. Hasta hace dos semanas, BMN y
Liberbank eran las dos que tenían las negociaciones más avanzadas, si
bien el nuevo real decreto, que obliga a un nuevo esfuerzo en
provisiones, frenó el anuncio de la operación.
Pero no han sido
los únicos acercamientos. Fuentes del sector financiero apuntan que el
pasado viernes los primeros espadas de Liberbank e Ibercaja se reunieron
para tantear una unión entre ellas. Estas mismas fuentes señalan que
cada vez cobra más fuerza la posibilidad de una fusión a tres bandas
entre estas dos entidades y BMN, lo que daría lugar al quinto grupo
financiero español con alrededor de 187.000 millones de euros y se
colocaría por delante de Banco Sabadell. BMN siempre ha visto con buenos
ojos a Ibercaja como un posible socio.
Además, aseguran que uno
de los temas más espinosos, como es el reparto de poder en la entidad
resultante, tampoco sería un escollo para que la operación llegue a buen
puerto gracias a la brecha de edad entre los tres presidentes. Amado
Franco (Ibercaja) y Carlos Egea (BMN) tienen 66 y 65 años,
respectivamente, mientras que Manuel Menéndez (Liberbank) cuenta con 52.
En el proyecto de fusión de BMN y Liberbank, de hecho, estaba
prácticamente consensuado un periodo transitorio de copresidencia de
entre tres y cinco años. Después, Carlos Egea se jubilaría y cedería el
mando a Menéndez. Un esquema que podría reproducirse con la
incorporación de Ibercaja.
En el caso de Unicaja, sin embargo,
fuentes del sector financiero afirman que su presidente, Braulio Medel
(64 años), sería más reticente a ceder su cuota de poder. La caja de
origen andaluz, por otra parte, está en pleno proceso de integración de
Caja España Duero, una operación que ha estado atascada hasta que
Economía cedió a las peticiones de Unicaja y dio el visto bueno a la
concesión de ayudas públicas para la caja castellanoleonesa. Aun así, la
entidad también está tanteando al resto.
La conexión de Liberbank con Roland Berger
Las
cajas medianas, y en general todo el sector financiero español, temen
que los test de estrés encargados a las consultoras Roland Berger y
Oliver Wyman supongan otro esfuerzo adicional en provisiones para las
entidades financieras. La polémica también ha salpicado a los candidatos
elegidos. Jaime Delclaux es el responsable de Roland Berger de su
división española y a su vez es consejero de Liberbank, una situación
que podría generar un conflicto de interés. Además, el ex consejero
delegado de Santander, Ángel Corcóstegui, es asesor externo de la firma
alemana. De hecho, BlackRock, uno de los más firmes candidatos a valorar
a la banca, se cayó de la lista en el último momento debido a los
conflictos de interés que existían al tener la gestora participaciones
en algunos de los principales bancos españoles, como Santander y BBVA.