Cajas rurales. Un convenio donde nuestra prioridad ha sido el empleo

Ha transcurrido tiempo desde
aquel 24 de marzo de 2011 en que se constituía la mesa negociadora
del XX Convenio Colectivo de Cooperativas de Crédito, ilusionados y
conscientes de la responsabilidad que suponía ser el sindicato más
representativo en la mesa por la confianza mayoritaria depositada por
los compañeros y por las compañeras de cajas rurales:

COMPOSICIÓN
MESA

CCOO

UGT

FITC

TOTAL

Porcentaje
sindical

56,46

31,72

11,82

100,00

Número
representantes

8

5

2

15

En CCOO nos exigimos como mínimo
mantener las condiciones de que disponíamos y sobre todo conseguir
garantías para el empleo, esas eran nuestras grandes prioridades. Se
ha conseguido gracias al trabajo desempeñado desde CCOO y no ha sido
tarea fácil, pero ha sido un trabajo constante. Hemos sabido superar
las dificultades planteadas a nivel general y mantenernos fieles a
nuestros principios y exigencias. No solo los que proponen son la
parte sindical, hay que negociar con la patronal, UNACC, y la
situación de partida que nos planteaban era inaceptable: congelación
salarial, limitar los trienios, mala interpretación de la
flexibilidad horaria, ampliación de la movilidad en los
desplazamientos a 50 KM, etc.

Hay quien erróneamente
interpreta que por proponer ya se ha conseguido. En CCOO hemos sido
realistas en nuestras propuestas y hemos propuesto lo que es
realizable. Cierto es que la situación global de las entidades
financieras empeora día a día y las medidas aprobadas por el
Gobierno para sanear el sistema suponían también para las cajas
rurales entrar en un proceso de ajustes y provisiones adicionales
provocando una concentración de entidades a través de integración
por Fusión o SIP y esa es nuestra realidad presente y futura que
repercute y repercutirá directamente en el empleo.

¿Qué supone la firma del convenio?

  • Hemos
    conseguido paralizar
    las pretensiones de la patronal
    UNACC.

  • La
    vigencia del convenio será de cuatro años, abarcando su duración hasta 31
    de diciembre de 2014, lo que nos da un tiempo precioso para la
    reestructuración que se producirá en el sector.

  • Se
    incorpora una cláusula
    de empleo
    (Disposición Adicional CUARTA) en la que las partes se comprometen
    a la no utilización de medidas traumáticas ante los reajustes de
    plantillas, la constitución de mesas laborales y apostando por una
    negociación previa con las representaciones sindicales en la que se
    adopten medidas de flexibilidad interna y salida ordenada
    (prejubilaciones y bajas voluntarias) como alternativa a los
    despidos.

  • Salarios:
    Moderación salarial, en un convenio de cuatro años, en los que se
    garantiza una subida de 1,25% en 2013 y 1,75% en 2014, además de un
    incremento adicional del 0,25% cada año si el PIB es positivo.

  • Consolidación
    del nivel salarial 6
    (antes 7) a las Directoras y los Directores de Oficina,
    transcurridos tres años de prestación en dicho puesto.

  • Equiparación
    de las parejas de
    hecho
    en el permiso
    por matrimonio.

Como decíamos, la crisis y las
medidas tomadas para atajarla han trastocado el modelo de relaciones
laborales. La desvinculación del convenio de las empresas con
problemas económicos o la prioridad del convenio de empresa sobre el
sectorial han dado un giro total a las reglas en la negociación.
Necesitamos estabilidad, estamos recorriendo un túnel en el que aún
no se vislumbra con claridad la salida y que supone una situación
que implica riesgos e incertidumbres. La duración de este convenio
comprende un periodo de vigencia de inestabilidad y sobresaltos. No
nos sorprendería que hubieran cajas rurales que cerraran el año con
resultados negativos por las tremendas exigencias de los decretos del
Gobierno.

Era necesario un convenio
colectivo en nuestro sector y de aplicación a todas las Cooperativas
de Crédito
, cuenten
o no con representación sindical, que regule las condiciones
laborales y económicas. Un convenio que sienta las bases de partida
a negociaciones futuras de mejora de condiciones en nuestras
empresas. Que establezca unos principios de homogeneidad e igualdad
entre los compañeros y compañeras.

No nos lo han puesto nada fácil,
pero con el dialogo se ha conseguido alcanzar un acuerdo posible,
realista y realizable, gracias a un entendimiento razonable desde la
negociación.

La valoración que CCOO hace del
XX Convenio Colectivo de Cooperativas de Crédito, es la realización
de un trabajo bien hecho, con las limitaciones del momento, a través
de un compromiso unitario, y siendo conscientes de la repercusión
que supone para los compañeros y las compañeras.

En CCOO, necesitamos seguir
contando con vuestro aval, como garantía para que este convenio se
aplique en todas las cajas rurales y pueda llegar a ti.

Afíliate a CCOO