Las incertidumbres sobre el panorama financiero español, y sobre todo
sobre algunas de sus entidades, han llevado al Gobierno a reflexionar
sobre la conveniencia o no de seguir con las subastas de Catalunya
Caixa, Banco de Valencia y Novagalicia. Y la balanza parece que se ha
inclinado por suspender estos procesos como mínimo hasta que se aclaren
las radiografías que están realizando sobre la salud del sector tanto
Oliver Wyman y Ronald Berger como cuatro auditoras españolas. De
momento, las reuniones con los interesados por Catalunya Caixa y el FROB
se mantienen.
13-06-2012 –
Pese a ello, los grandes bancos inicialmente interesados en presentar
oferta, Santander y BBVA, están presionando, según varias fuentes, para
que la subasta se suspenda. Economía y el Banco de España también
estudian esta opción, que toma fuerza, una vez que el FMI desinflase en
su informe las opciones de vender las cajas nacionalizadas antes de que
sean recapitalizadas y se conozcan las vías por las que Europa concederá
las ayudas a la banca española, entre las que se encuentran estas
entidades, que dan por seguro que suspenderán los test de las
consultoras.
Fuentes del Gobierno han confirmado la posibilidad de paralizar estas
subastas sine díe. Un portavoz de Catalunya Caixa, mientras, asegura
que la puja sigue vigente y según los plazos establecidos hace unas tres
semanas. «El objetivo es que las ofertas vinculantes se entreguen el 27
de junio», añade. Entre los interesados por esta caja están Santander,
BBVA, Sabadell, JC Flowers, Kutxabank y Popular.
Fuentes de Novagalicia Banco, mientras, confirmaron a este periódico
que el FROB les había comunicado su intención de parar su posible
subasta hasta que no se recapilizasen los bancos que lo necesiten.
Novagalicia intenta buscar aún una solución mixta. Es decir, que el
grueso del capital que necesita provenga de ayudas públicas, en este
caso de Europa, y una pequeña parte sea recapitalizado con fondos
privados.
Interesados por Banco de Valencia, cuyas ofertas vinculantes tendrían
que entregarse a mediados de este mes, también ven con buenos ojos que
la subasta se retrase hasta que se aclare cómo se va a capitalizar la
banca española.