“El perfecto anfitrión”

Está causando sensación la “caja de bombones” que, con dicho título, estamos
recibiendo en las sucursales del banco. Efectivamente, su esmerado diseño, su
libro de Protocolo, sus Tarjetas para colocar en el expositor y -detalle
entrañable- las galletitas que se incluyen, constituyen una auténtica sorpresa.

El objetivo de todo ello es proponer una serie de
principios y normas de actuación para una adecuada Acogida, Conocimiento y
Cuidado del cliente. Loable propósito, vaya, aunque la sonrisa, más bien triste,
sea la reacción generalizada al abrir la caja y comprobar su contenido.
Bastantes compañeros y compañeras nos han hecho llegar sus opiniones. A
continuación exponemos algunas:

 

  • ¿No se podía hacer esta
    campaña a través del ordenador? Más valdría gastarse el dinero en otras cosas,
    en vez de en esta caja.

  • ¿Por qué no se pintan las
    oficinas con mucha mayor frecuencia, por imagen, pero también por higiene?

  • ¿Por qué no se renueva el
    mobiliario y, también, otras instalaciones que lo necesitan, como suelos,
    techos, mostradores…?

  • ¿Por qué no se mantienen
    debidamente, o se cambian, los aparatos de aire acondicionado que funcionan
    mal?

  • ¿Por qué no se limpian más,
    por dentro y por fuera, las oficinas?

  • ¿No hay arreglo para los
    dispositivos detectores de metal, que operan de modo inadecuado y provocan
    molestias contínuas a clientes y empleados?

  • ¿Por qué no se incrementa el
    importe del Complemento Voluntario, por ejemplo, y se hace extensivo a toda la
    plantilla? Las dificultades económicas están provocando que los gastos
    familiares se incrementen y que cada vez quede menos para la adquisición de
    vestuario y “suaves perfumes”

  • ¿Cómo voy a ofrecer al cliente
    la mejor disposición cuando el trabajo se me amontona y, peor aun, cuando no
    dejo de recibir presiones -y demasiadas veces amenazas- de mis superiores?

 

Bien, más allá de asumir la deseable pulcritud
personal y el cuidado del espacio de trabajo, de cara a una adecuada atención al
cliente y a la no menos necesaria consideración hacia los propios compañeros, y
más allá de la apropiada acogida a la clientela y relación con la misma, desdeCOMFIA-CCOO entendemos que buenas respuestas a estas preguntas pueden
contribuir a que consigamos una mejor Acogida, Conocimiento y Cuidado del
cliente. Es más, incluso facilitarán que los empleados y las empleadas se
sientan mejor tratados por la Dirección del Banco Popular.

 

 

Septiembre
de 2012

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