Exige
al Gobierno que respete el mecanismo de concertación que en materia de
pensiones ha dado excelentes resultados en España desde 1995, con un elevado consenso
político y social y advertimos de las consecuencias negativas de no hacerlo.
Poner en riesgo el Pacto de Toledo, excluir el consenso político y el acuerdo
con los interlocutores sociales para
desarrollar un nuevo recorte de derechos, ahora en materia de pensiones, es
justo el camino contrario que debe recorrerse.
En la misma
semana en que hemos conocido que el Gobierno español, por fin, ha comunicado a
déficit previsto este año en Seguridad Social, el Consejo de Ministros anuncia
que ha estudiado un Informe sobre futuras reformas de
acceso a las jubilaciones anticipada y parcial y, como viene anunciando el
gobierno en los últimos tiempos, desarrollar el denominado factor de
sostenibilidad en el sistema de pensiones. No parece una casualidad.
Sobre el
primer asunto, el déficit del sistema en 2012, queremos recordar que CCOO ha
denunciado la práctica de los sucesivos gobiernos en los últimos dos ejercicios
de ocultar a los ciudadanos el previsible déficit anual del sistema, lógico en
una coyuntura de destrucción de empleo y pérdida de cotizantes a
El déficit
en 2012 era previsible, como lo es el de 2013 y que el Gobierno insiste en
ocultar en su Proyecto de Presupuestos Generales del Estado al prever que
rectifique y entienda la absoluta necesidad de un giro radical en su política
económica de recortes como condición necesaria para la recuperación y la
creación de empleo. Para afrontar este déficit coyuntural de
que ya ha comenzado a ser utilizado y el cumplimiento del Acuerdo de Pensiones
suscrito por el Gobierno de Aznar con los agentes sociales en 2001, que preveía
que en 2013
Seguridad Social
el Estado con impuestos, son algunos de ellos.
En 2011 se
ha aprobado una nueva reforma de pensiones, previo acuerdo entre el Gobierno y
los agentes sociales, que aborda de forma equilibrada, entre otras muchas,
medidas de actuación sobre la jubilación anticipada y parcial. Su entrada en
vigor está prevista para el próximo 1 de enero y resulta paradójico que se
quiera modificar antes de valorar sus efectos.
Nuestro
compromiso con el sistema de pensiones es conocido, nuestra defensa del mismo,
de su importancia para el conjunto del país, no sólo de los pensionistas, que
obviamente también, es evidente. Nuestra apuesta por su mantenimiento y
refuerzo con criterios de equidad y sostenibilidad se mantiene intacta.
Por ello,
queremos manifestar nuestra máxima preocupación por la actuación de un Gobierno
que, primero, dice a los ciudadanos que el sistema de pensiones cerrará el año
en equilibrio presupuestario; después reconoce a través de
directamente a los ciudadanos, que no será así y; finalmente, anuncia medidas
de actuación en el Sistema de Pensiones que parecen ignorar el contenido de los
acuerdos y reformas recientemente alcanzados, al tiempo que mantiene una
calculada ambigüedad sobre el cumplimiento de la ley en materia de
revalorización de pensiones, y para la que exigimos un compromiso público y
firme de revalorización en función la evolución real de la inflación.
Este país
necesita grandes acuerdos y respetar los alcanzados. En lugar de promover un
Pacto de Estado, como el que reclama CCOO desde 2009, El Gobierno anuncia
cambios sobre el resultado del único que se mantiene, el Pacto de Toledo. Desde
la actuación unilateral no se generan nuevos consensos, el proyecto de
Presupuestos es una buena prueba de ello y este anuncio no hace más que ahondar
en esa dirección.