TRAS – LA – DAD – NOS

No es raro encontrar en las oficinas BBVA, de nuestra geografía castellano-leonesa, jóvenes empleados procedentes de lugares muy alejados. La razón parece estar en que, para cubrir los puestos de esas oficinas, según el Banco, es preciso echar mano de jóvenes universitarios que viven en otros lugares.

Al entrar a trabajar al Banco, saben que tienen que pasar un
periodo de tiempo fuera de casa, en principio lo aceptan – pues no les queda
más remedio -, pero después empiezan a padecer los males que les
comporta la lejanía de los suyos. Algunos, incluso, son padres jóvenes
con hijos de corta edad, con los que solamente pueden pasar 24 horas a la semana
en invierno, no llegan a casa hasta casi entrada la noche del sábado,
para volver a su lugar de trabajo en la tarde del domingo.

Las escalas de Índice de Estrés elaboradas por González
de Rivera y Morera, 1983 (Escala de acontecimientos vitales en población
española) nos permite conocer el nivel de sufrimiento o estrés
consecuencia del desarraigo padecido.

Este Índice en una escala de 0 a 100, atribuye una intensidad de estrés
de:
· 25 al hecho de sufrir una decepción: ver cómo pierde
las elecciones nuestro partido político.
· 50 cuando tomamos conciencia real de nuestro propio proceso de envejecimiento.
· 75 en el caso de sufrir abusos sexuales.
· 100 cuando se nos muere un familiar de primer grado.

Una intensidad de estrés de 60 es la correspondiente a las situaciones
que padecen los nuevos contratados:
– Distanciamiento obligado padres
– Desapego afectivo familiar
– Contactos familiares rotos
– Disminución del contacto familiar

No nos sorprende que, cada vez más, muchos estén pensando en encontrar
la manera de escapar de esta situación yéndose en muchas ocasiones
a otra entidad bancaria. No comprendemos como el esfuerzo realizado por el Banco
a la hora de seleccionarlos y formarlos, lo aproveche la competencia.

CCOO hicimos una propuesta a BBVA para solucionar esta situación:
· Consolidación en un año para dar seguridad a los nuevos
empleados.
· Bolsa de traslados, pública y con criterios objetivos, para
que puedan volver, si quieren, a su lugar de origen.

BBVA no puede esperar más a regular la situación injusta en la
que se encuentran nuestros nuevos compañeros y compañeras. El
futuro nos puede pasar factura.

Seguimos trabajando, seguiremos informando. Julio 2005.

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en pdf.

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