Reclamamos la nulidad del artículo del convenio colectivo que obliga a los empleados y las empleadas de los Registros de la Propiedad y Mercantiles a sufragar los gastos de la Comisión Paritaria de Vigilancia.
La
Federación de Servicios Administrativos y Financieros de CC.
OO. (Comfía-CCOO), ha interpuesto una demanda ante la
Audiencia Nacional en reclamación de la nulidad del artículo
del convenio colectivo que obliga a los empleados y las empleadas de
los Registros de la Propiedad y Mercantiles a sufragar los gastos de
la Comisión Paritaria de Vigilancia, a través del pago
forzoso de una cuota anual, llegando Patronal, A.P.R. y el sindicato
SIOYA a amenazar con no reconocer las categorías de los
trabajadores “morosos” o a no permitirles examinarse para subir
de categoría profesional.
Además,
Comfía-CCOO denuncia la anacrónica situación de
las condiciones laborales de los empleados y empleadas de los
Registros de la Propiedad y Mercantiles, ya que la patronal,
representada por la Asociación Profesional de Registradores
(APR), y los sindicatos mayoritarios en el sector CSIF-SIOYA, y SCR,
“llevan diez años mareando la perdiz para negociar un nuevo
convenio colectivo y, por tanto, la regulación laboral sigue
anclada en una normativa obsoleta”, demostrando sobradamente su
incapacidad para llegar a acuerdos que mejoren la calidad de vida de
las plantillas. Esta “anacronía” normativa conlleva, por
ejemplo, que “hace partícipes a los trabajadores y
trabajadoras de los gastos de la empresa, recoge sueldos irrisorios
para una gran mayoría de empleados y empleadas y, por
supuesto, omite cualquier referencia a aspectos tan relevantes como
la prevención de riesgos laborales o la conciliación de
la vida familiar y laboral”.
Para
Comfía-CC.OO., que no pone en duda la labor de “seguridad y
transparencia jurídica” que desarrollan los Registros, y que
realizan su cometido “con un alto grado de satisfacción para
los usuarios”, siendo la “celeridad y profesionalidad” sus
notas características, sin embargo, señala que este
nivel de eficacia “de la que tanto se vanaglorian los empresarios
del sector, los registradores”, recae básicamente
sobre “los esfuerzos y compromisos de sus trabajadores y
trabajadoras”. En este sentido, recuerda que los Registradores,
-“funcionarios públicos que no cobran un sueldo como todos
los demás, sino un arancel -haciendo de su actividad pública
el objeto de un negocio mercantil-“, han ido asumiendo nuevas
funciones, tales como la apertura al público por las tardes o,
“el hacer las declaraciones de renta en los registros de las zonas
rurales”, como sucede en algunos territorios. Todo ello, apunta
Comfía-CC.OO., “sin haber tenido nunca en cuenta que estaban
dando un giro de tuerca más a sus empleados y empleadas,
incrementando continuamente la carga de trabajo y la presión
en los puestos de trabajo”.
Ante
esta situación, Comfía-CC.OO. está planteando
una alternativa sindical para el sector. Así, con la
participación de una amplio número de trabajadores, el
sindicato ha creado una plataforma de negociación que
actualice las condiciones de trabajo. Además, en algunos
territorios, es Comfía-CC.OO. la que está organizando
cursos de formación para las plantillas de los Registros
–labor ésta que debería corresponder a la Comisión
de Vigilancia y Seguimiento del Convenio- y ha alcanzado una
representación suficiente para participar en la Mesa de
Negociación del Convenio.
El
sector de los Registros de la Propiedad y Mercantiles necesita seguir
actualizándose al siglo XXI, pero lo tiene que hacer en todas
sus vertientes: la del incuestionable y necesario servicio que presta
a la sociedad y las de las condiciones laborales de los doce mil
trabajadores y trabajadoras de los Registros.
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