Las medidas adoptadas implican unos estándares mínimos en calidad, gestión y venta, haciendo más difícil el acceso al cobro del DOR y Extrabonus, que ya se había complicado previamente con el ncremento de los mínimos para cobrar a 100 y 120 puntos respectivamente. Y además, se fomenta la discriminación entre compañeros y compañeras por su “implicación”, la cual se mide y cuantifica de forma aún más
arbitraria de lo que solía ser habitual.
Se marca un umbral mínimo de exigencia en la medición de la atención y gestión de clientes y de las propias
ventas.
Para
el caso del factor crítico de ventas, el umbral viene dado por los puntos PBV de Productos
Asociados a Proactividad (PAP). Para cada grupo de Unidades y para cada Tipo de
Gestor se establecen 5 colectivos de valoración diferentes, ordenados según el
porcentaje de consecución sobre el umbral mínimo, a los que se les aplicará
unos multiplicadores que reducen el PBV, o lo pueden llegar a anular
multiplicando por “CERO” si no se alcanza el mínimo.
BBVA no se entera. Los
trabajadores y trabajadoras estamos:
- Hartos de que se nos cuestione nuestra profesionalidad.
- Hartos de que se nos cambien las reglas del juego a mitad del año.
- Hartos de que nuestra empresa no quiera ver la realidad de las fuerzas
de ventas día tras día. - Hartos de que al final sea la plantilla la única perjudicada, porque si
hubiera que recortar –cosa que no estamos de acuerdo- hágase entonces a toda la
escala de AVEs existentes en el Banco. - Hartos de la pasividad de RRHH ante lo que diga Banca Comercial.
- Hartos de tantas convocatorias por la tarde sin sentido.
Desde CCOO exigimos que el banco cambie, que se centre en motivar a su
plantilla, y no en aplicar medidas que consiguen todo lo contrario. El ahorro no puede hacerse siempre a costa del
principal activo de BBVA: sus trabajadores y trabajadoras.
Seguimos
trabajando, seguimos informando.