Estas propuestas
van encaminadas al reconocimiento de los trabajadores y trabajadoras
de Intervención Social y al establecimiento de unas condiciones de
trabajo dignas en un sector cada vez más privatizado por las
reformas y más empobrecido por los recortes.
En la segunda
reunión celebrada para la negociación del I Convenio Estatal de
Intervención social, CCOO ha presentado un conjunto de propuestas
para promover un convenio colectivo que dignifique las condiciones de
trabajo en el sector y corrija las tasas de precariedad laboral y
salarial que lo caracterizan. Los sucesivos recortes presupuestarios
que vienen sufriendo los servicios sociales ya han ocasionado la
minoración de múltiples programas y dispositivos sociales y la
derivada destrucción de empleo en el sector de intervención social.
La reforma de la
administración local prevista por el gobierno supone una nueva
amenaza para los derechos sociales de la ciudadanía y para los
trabajadores. La supresión de competencias municipales en materia de
servicios sociales es la fórmula que permitirá a los gobiernos
autonómicos eliminar servicios, recortar gasto social y acometer
nuevas privatizaciones y reprivatizaciones.
En este contexto se
hacen más necesarias, si cabe, las propuestas que CCOO siempre ha
defendido para el sector: garantizar la subrogación de los
trabajadores, establecer una adecuada clasificación profesional y
una buena estructura salarial, promover la contratación estable, el
empleo de calidad y la cualificación profesional.
Para CCOO este
proceso de negociación es clave para el futuro del sector. Urge
disponer de un buen convenio colectivo que permita superar la
precariedad laboral que caracteriza el mercado de trabajo en este
sector. Disponer de un marco estable de relaciones laborales y
configurar un buen mercado de trabajo, es condición necesaria para
fortalecer el sector de intervención social y situarlo dentro de la
esfera de la responsabilidad de las administraciones, de la gestión
de los servicios públicos y de la cobertura de los derechos
sociales.
La posición que
adopte la patronal del Tercer Sector a la hora de regular las
condiciones laborales de sus plantillas, indicará también si
apuestan por involucionar hacia un sector de perfil asistencialista y
benéfico o, por el contrario, impulsan la configuración de un
sector profesionalizado y maduro, promotor de la calidad en la
atención social de las personas, y exigente con las administraciones
para establecer buenos marcos de actuación.