Tras
una última jornada de negociación de más de 19 horas que finalizó
pasadas las 4 de la madrugada, no
ha sido posible alcanzar un preacuerdo a ratificar en asambleas en el
procedimiento de despido colectivo en Tragsatec.
El
inicio del día ya auguraba un mal resultado. La empresa empezó la
negociación proponiendo 368
despidos con las mismas
condiciones del acuerdo alcanzado en Tragsa manifestando que no
tenían ningún tipo de margen de negociación ya que no podían
modificar las condiciones pactadas en la empresa matriz.Este hecho supone un atropello a la capacidad negociadora de la mesa
de Tragsatec. Si la dirección de empresa quería las mismas
condiciones para ambas empresa, debería
haber constituido una única mesa negociadora y no dejar a Tragsatec
condicionada a la negociación de Tragsa.
A
pesar de ello, la parte social hizo propuestas durante toda la
jornada (reducción retributiva en los complementos fuera de
convenio, regulación la reducción salarial por movilidades
funcionales, incrementos de la indemnización por despidos y bajas
voluntarias…) que fueron rechazadas sistemáticamente por la
empresa.
Uno de los obstáculos para alcanzar preacuerdo fue
el grado de desafección por puestos de trabajo. Desde los 803
despidos planteados inicialmente hasta los 368 del viernes 22 de
noviembre, la empresa se
centró en “salvar” a las capas superiores de la empresa.
A modo de ejemplo podemos citar el 100%
de desafección en expertos o el 93% en Jefes de Departamento,
mientras titulados superiores, titulados medios, operadores o
técnicos de cálculo apenas llegaban al 35% de desafección. Ante
esta situación, la parte social lanzó una última propuestapara alcanzar un preacuerdo, aplicar una desafección de al menos el
60% en los puestos que no supone responsabilidad (de titulado
superior a administrativo y otros) lo que suponía reducir el nº de
despidos en 105 personas más. La dirección de empresa rechazó
también esta propuesta sin ofrecer ninguna contrapropuesta.
Ante
esta situación, la sección sindical de Comfia-CCOO decidió no
firmar un preacuerdo que consideramos injusto y perjudicial para la
plantilla ya que su firma podría suponer aceptar las causas
económicas, técnicas, organizativas y de producción alegadas por
la empresa y reconocer buena fe negociadora, pudiendo afectar alas posibilidades de éxito en demandas tanto individuales como
colectivas.
Ahorala dirección de empresa
tiene que comunicar a la autoridad laboral y a los representantes de
los trabajadores su decisión sobre el despido colectivo que va a
realizar. La comunicación
se hará en un plazo improrrogable de 15 días naturales a contar
desde la fecha de la última reunión (22 de noviembre). Si no
comunica a alguna de las partes, el expediente caduca y no podrá
proceder.
En
la comunicación tendrá que hacer referencia a:
-
Especificación
de las causas del despido colectivo -
Número
y clasificación profesional de los trabajadores afectados
Número
y clasificación profesional de los trabajadores empleados
habitualmente en el último año (desglosada por centro) -
Periodo
previsto para la finalización de los despidos -
Criterios
tenidos en cuenta para la designación de los trabajos afectados.
A
partir de esa comunicación, se notificará individualmente a los
trabajadores con 15 días de preaviso, que tendrán 20 días hábiles
para interponer la demanda individual.
Seguiremos
luchando contra un procedimiento que consideramos desde el principio
injustificado y desproporcionado. Para ello estamos analizando todos
los medios jurídicos y de acción sindical que estén a nuestro
alcance para anularlo.
Seguiremos
informando.