Prolongación de la jornada laboral – ENTRE LA OBSESIÓN Y LA IRRESPONSABILIDAD

El incumplimiento de las normas laborales y la incitación, o incluso la
coacción, para que los trabajadores no ejerzan sus derechos es una de las
injusticias que impiden un mejor futuro para el Popular, además de comportar un
penoso presente.

       

 

Buena parte del tiempo de nuestros responsables
territoriales y regionales está siendo dedicado a presionar obsesivamente a la
plantilla para que prolongue su jornada laboral hasta extremos que rebasan, con
mucho, lo dispuesto en las normas vigentes (1700 horas de trabajo al año). De
este modo, algunos y algunas se dedican a:

 

 

Llamar a los
directores o interventores preguntando quién se queda en la oficina después
de las siete de la tarde.
Presentarse
en la puerta de las oficinas para ver quien entra, y quien no, a las ocho de
la mañana.
Indicar a
las oficinas a qué hora el banco entiende que el personal tiene que irse a
comer y volver después

 

Ante estas actuaciones, podemos afirmar que
algunos, y algunas, tienen el convencimiento de que la prolongación de la
jornada de la plantilla a su cargo es imprescindible para conseguir los
objetivos que se les fijan, lo que enmascara una falta de competencia para
desarrollar técnicas adecuadas de planificación, producción y ventas, por no
hablar del olvido de las importantes repercusiones que conlleva el alargamiento
de los horarios de trabajo en el Popular:

 

Imposibilidad
de que los trabajadores y trabajadoras mantengan una adecuada conciliación
entre su vida laboral y personal.
Aumento del
estrés, con el correspondiente menoscabo de la salud, de la motivación y del
rendimiento para llevar adelante las tareas diarias en la oficina.
Incumplimiento
de las normas legales (Estatuto de los Trabajadores, Convenio Colectivo,
Seguridad Social)

 

En las visitas a los centros de trabajo que
efectúan los Delegados y Delegadas de COMFIA-CCOO encontramos preguntas
como las siguientes:

 

En vez de a labores de
espionaje ¿no podrían dedicarse a planificar mejor el modo de conseguir los
objetivos del banco?
En vez de exigir y exigir ¿no
resultaría mejor un adecuado apoyo a las plantillas de las oficinas?
En vez de coaccionar y
atemorizar a la gente ¿no deberían cumplir las normas legales?

 

En COMFIA-CCOO entendemos que la responsabilidad última de estas
actuaciones es de la Dirección General del banco, desde donde se debe
garantizar el cumplimiento de lo acordado, y firmado, con la Representación
de los Trabajadores.
Por eso, emplazamos a esta
Dirección General a que exija a estos directivos una actuación que respete y
haga respetar a sus equipos la jornada laboral y los horarios legalmente
vigentes en el Popular.

 

 

3 de
diciembre de 2013