Todos somos necesarios

En los últimos tiempos venimos observando que, bajo eufemismos como “baja productividad comercial” o “falta de interés y atención”, se está procediendo al despido de compañeros con una determinada antigüedad en el Banco, de forma absolutamente fría y arbitraria.
Invariablemente, todos estos despidos concluyen con el reconocimiento de su improcedencia por parte del Banco y con el pago de la correspondiente indemnización, sin liquidar los cientos de horas extras que los afectados han realizado durante su vida laboral en la empresa. Leer más…