La violencia contra las mujeres es la manifestación más brutal de las relaciones de poder desiguales que existen entre hombres y mujeres.
La violencia de género sigue siendo una amenaza cotidiana para las vidas
y el bienestar de muchas mujeres. La violencia de género se presenta
de muy diferentes maneras: violencia doméstica en la intimidad del hogar
(golpes, abuso sexual de las niñas, privación de alimentos, violación
por parte del cónyuge, mutilación genital, etc…), violencia
en el lugar de trabajo (acoso sexual), y llega hasta la violencia como arma
de guerra en situaciones bélicas, dónde se cometen violaciones
y otras formas de explotación sexual contra las mujeres. La violencia
de género no conoce límites.
- Hay múltiples factores que «justifican» la desigualdad
y la violencia contra la mujer: - Factores culturales, religiosos o ideológicos que se fundamentan
en la superioridad del hombre. - Factores familiares, donde el poder masculino se expresa de forma violenta
y donde existe un determinado tipo de socialización que le quita poder
a las mujeres - Factores económicos y sociales, que explotan la mano de obra femenina
y el cuerpo de la mujer.
La violencia en el ámbito del hogar deriva en serias consecuencias para
la salud física y mental de las mujeres. Desde lo más visible
como fracturas, pérdidas de visión o de audición, e incluso
asesinatos (en España, en lo que va de año, 60 mujeres han sido
asesinadas por sus parejas), hasta lo invisible, como la baja autoestima, alta
incidencia de estrés, ataques de pánico, alcoholismo, depresión
y suicidio. Todo ello son fatales consecuencias derivadas de la violencia que
padecen las mujeres y que repercuten también en su vida laboral. Además,
la violencia de género hace que las mujeres que la sufren sean menos
productivas, y que en muchas ocasiones no se atrevan, o directamente no puedan
acudir al trabajo, por sus lesiones físicas.
El acoso sexual en el trabajo es una forma más de violencia contra las
mujeres, que históricamente se ha silenciado. Puede abarcar una amplia
gama de conductas, que van desde las bromas o comentarios hasta el ataque sexual.
Las mujeres en situación más vulnerable (sometidas a mayor precarización
en el empleo, madres solteras, mujeres divorciadas, viudas, etc…) son más
proclives a ser acosadas sexualmente, pero el acoso sexual en el trabajo se
produce también en sectores laborales no precarizados como banca, seguros,
ahorro, sanidad, enseñanza, etc…, y afecta también a mujeres
con una alta preparación académica e, incluso, a mujeres que ocupan
puestos de responsabilidad. En el ámbito laboral, la tasa de absentismo
entre las víctimas de acoso sexual es muy elevada, siendo imprescindible
que las empresas se comprometan a garantizar un ambiente de trabajo libre de
violencia.
Si estás padeciendo una situación de violencia de género
en tu hogar, debes saber que te amparan una serie de derechos laborales que
emanan de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral Contra
la Violencia de Género y recogidas en el Acuerdo para la Igualdad de
Oportunidades entre Mujeres y Hombres en el BBVA, firmado el pasado 8 de Noviembre:
- Adopción de jornada reducida u horario flexible.
- Preferencia en la solicitud de traslado para ocupar un puesto de categoría
equivalente en cualquier plaza vacante de otros centros de trabajo. - Posibilidad de suspender el contrato de trabajo por 6 meses, extensibles
a 18 meses. - Las ausencias o faltas de puntualidad motivadas por la situación
física o psicológica derivada de la violencia de género,
se considerarán justificadas, cuando así lo determinen los servicios
sociales de atención, o servicios de salud. - En caso de padecer violencia de género, podrán flexibilizarse
los criterios de concesión de préstamos o anticipos al personal,
para atender situaciones de necesidad.
Desde COMFIA-CC.OO. venimos exigiendo a las empresas de nuestros sectores la
necesidad de consensuar un protocolo de acoso sexual desde la óptica
de la prevención de estas conductas, ya que entendemos que el acoso sexual
es una forma de violencia contra las mujeres, que produce graves consecuencias
para la salud y que, por lo tanto, debe prevenirse como cualquier otro riesgo.
En COMFIA-CC.OO. trabajamos, día a día, para no tener que conmemorar
otro 25 de Noviembre. Avanzar en la igualdad entre hombres y mujeres es el único
camino para lograr erradicar la violencia de género, es un reto difícil
pero no por ello imposible.
A todas, y a todos, nos va la vida en ello.
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