Economía prevé que la banca capitalice 150.000 millones de deuda empresarial

Cinco Días. – La
nueva regulación que aprobó el viernes el Consejo de Ministros para
fomentar que la banca transforme la deuda de “empresas rentables que
tienen proyectos viables pero que sufren graves problemas de
financiación” en una participación en su capital, tiene como principal
objetivo los 181.305 millones de euros en créditos refinanciados que
acumula el sector financiero, según los últimos datos recopilados por el
Banco de España.

Este volumen de préstamos, explican desde la banca, es el más
susceptible de acogerse a la medida dado que se trata de aquellos
créditos en los que las entidades ya habían flexibilizado las
condiciones para permitir a los deudores hacer frente a los pagos. Está
por ver, en todo caso, qué parte de dicho océano de deuda acaba siendo
capitalizado por el sector. El Gobierno estima que la medida podría
reducir en 150.000 millones la deuda empresarial, lo que equivaldría al
82% de los créditos refinanciados por la banca.

No todos los acuerdos de refinanciación, en todo caso, estarían
llamados a sufrir esta transformación. La más propicia será la deuda de
las empresas que aún habiendo sido renegociada sigue dando problemas. La
cuantía no es menor. El 73% de todo el volumen de refinanciados
(133.000 millones) está considerado como dudoso o subestándar, según los
criterios del Banco de España que considera como indicadores de riesgo
la capacidad de pago de las empresas, sus garantías, el pago de
intereses pendientes y el plazo de refinanciación.

El volumen problemático no siempre fue tan alto. Ante las sospechas
que plantearon desde agencias de calificación de riesgo hasta el Fondo
Monetario Internacional, de que las reestructuraciones de préstamos
estaban sirviendo a la banca española para ocultar problemas de
morosidad, el 2013 el Banco de España obligó al sector a revisar toda su
cartera de refinanciados para aflorar la mora oculta.

El resultado fue que el porcentaje declarado como de riesgo normal
pasó de ser el 40% a solo el 26%, mientras que la peor categoría, la de
crédito dudoso, se alzó por encima del 50% del total. El ejercicio tuvo
un coste de unos 5.000 millones de euros en provisiones adicionales para
la banca, a la que el supervisor obliga a dotar inicialmente al 25% los
92.224 millones de euros en créditos dudosos y al 15% los 40.888
millones de subestándar, incrementando progresivamente la cobertura.

Del lado de las entidades, por tanto, estas dos categorías de
créditos, dudosos y subestándar, son los que más les interesa canjear
por capital, dado que hacerlo les permitirá liberar parte de las
ingentes provisiones realizadas una vez que el Banco de España modifique
la legislación en este sentido, para lo que el Gobierno le ha dado el
plazo de un mes.

Compañías objetivo

Del lado de las empresas, el negocio inmobiliario es el más
interesado en este tipo de soluciones. Los últimos datos del supervisor
financiero indican que “el porcentaje de los préstamos refinanciados son
particularmente altos en el sector promotor”, con un 45% del total
financiado. Habrá que ver, con todo, en qué compañías de este sector
está dispuesta a terminar participando la banca acreedora dado su
riesgo.

Un dato curioso, por otra parte, es el impacto que puede tener la
medida para las pymes, con un 16% de refinanciados, cifra que supera el
12% de las grandes empresas. El hecho, es que el proyecto Midas fue
inicialmente planteado por la propia banca para buscar una solución
alternativa a la liquidación en las empresas de mediano tamaño con
problemas, ya que en el caso de las grandes, los mayores acreedores
suelen acabar condenados a entenderse. Hay que tener en cuenta que,
aunque el 50% de los créditos concedidos a las empresas son de más de 25
millones de euros, aproximadamente un 15% se divide en préstamos de
menos de un millón de euros, y otro tanto en montantes de uno a cinco
millones de euros.

Volumen de los préstamos

De hecho, aunque en todos los tramos de crédito la morosidad viene
evolucionando al alza desde el arranque de la crisis, los préstamos de
más de 25 millones son los que menos tasa de impago sufren (están por
debajo del 10%), mientras que los créditos de entre uno y cinco millones
o los de entre cinco y 10 millones superan el 16% de morosidad.

La tasa media de mora, categoría que establece para un crédito cuando
acumula tres meses de impagos, alcanzó un nuevo récord en diciembre
cuando se situó en el 13,6%, lo que equivale a 197.000 millones de
euros. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que una parte de estos
préstamos fallidos corresponden a hipotecas para la compra de vivienda u
otros créditos destinados a familias, por lo que quedarían fuera del
ámbito de actuación del mecanismo Midas, destinado a garantizar la
supervivencia de empresas en problemas pero con un proyecto viable.

Desde Economía aducen que la capitalización de deuda es una medida
que tiene más sentido en empresas medianas y grandes mientras en las
pequeñas se impone la negociación de quitas. La medida, por tanto,
debería ser una herramienta útil para solucionar la situación de
empresas de un cierto volumen que tienen problemas para estar al día en
pagos, pese a su buena proyección comercial, y con créditos no
necesariamente elevados pero que, en conjunto, están suponiendo un
quebradero de cabeza al sector financiero. La decisión final de aplicar
este mecanismo recaerá los acreedores mayoritarios que deberán ser
quienes valoren si la deuda pendiente que pesa en su balance les es más
favorable convertida en capital. A partir de ahí, aspirarán a revenderla
al capital riesgo o a la propia empresa afectada.

¿A quién afecta la nueva medida?

Pregunta. ¿En qué consiste la nueva medida aprobada por el Gobierno?

Respuesta. El objetivo es fomentar que la banca
convierta los créditos de empresas con problemas para pagar sus deudas,
pero con un proyecto viable, en una participación en su capital para
evitar su liquidación.

P.¿Qué créditos son susceptibles del canje?

R. Desde el sector financiero apuntan a los créditos
refinanciados, especialmente los morosos, aquellos en los que ya han
flexibilizado las condiciones de pago, pero siguen dando problemas.

P. ¿Está dirigido a grandes compañías?

R. No especialmente. Aunque las entidades utilizarán
esta vía con las grandes empresas, el porcentaje de créditos
refinanciados es mayor en el caso de las medianas empresas que en el de
las mayores, para las que la banca ya venía pactando algún tipo de
solución. Los créditos que mayor morosidad presentan son los de menos de
10 millones.

P. ¿Qué empresas podrán beneficiarse?

R. El sector que más créditos refinanciados tiene es
el promotor, si bien habrá que ver en qué casos está dispuesta la
entidad acreedora está dispuesta a convertirse en socia dado el factor
riesgo de este sector.

P. ¿Qué saca a cambio la banca?

R. Para que a la banca le convenga capitalizar la
deuda de las empresas, el Gobierno permitirá que el canje libere las
provisiones realizadas por los créditos y que las entidades no pierdan
su prelación de cobro aunque sean accionistas si la empresa quiebra.