La falta de reformas
estructurales, unida al impacto social y económico negativo de la crisis, que
alimenta la pobreza y la exclusión en Europa en un contexto de envejecimiento demográfico,
aumento de los flujos migratorios y creciente euroescepticismo, requiere con carácter
urgente adoptar un modelo político capaz de reforzar la solidaridad y los valores
fundamentales del acervo social europeo.
En este contexto, el CESE cree
que el establecimiento de una renta mínima europea, contribuirá a la cohesión
económica, social y territorial, a la protección de los derechos humanos
fundamentales, al equilibrio entre los objetivos económicos y sociales y al
reparto equitativo de los recursos y la renta.
Por ello, entre otras
cosas, el CESE:
- Pide que se tomen más medidas para
garantizar que se alcancen realmente los objetivos de la Estrategia Europa 2020
relativos al empleo, la pobreza y la exclusión social. - subraya que tener un empleo digno es la
mejor garantía contra la pobreza y la exclusión social e insta a la Comisión a
que, en colaboración con los Estados miembros, ponga en marcha medidas del
Pacto por el Crecimiento y el Empleo para impulsar el crecimiento, la competitividad
y la creación de empleo; - destaca, en particular, la importancia de
aumentar la participación de los trabajadores, los desempleados y todos los
grupos sociales vulnerables en la formación permanente, así como de mejorar el
nivel de cualificaciones profesionales y la adquisición de nuevas competencias,
lo cual podría contribuir a agilizar la integración en el mercado laboral,
aumentar la productividad y ayudar a las personas a encontrar un mejor trabajo.
Esperamos que sea de
vuestra utilidad