Objetivo: salvar la imagen de la banca

El País. – La presidencia de la patronal bancaria, que el martes recayó sobre José María Roldán Alegre (Teruel,
1964), es la primera batalla ganada por el sector financiero ante el
ministro de Economía, Luis de Guindos. Los bancos han tenido que admitir
cambios legales que afectaron a las remuneraciones, a la transparencia,
a fondos anti desahucios y, sobre todo, les han obligado a realizar
grandes aportaciones en el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) para el
rescate de las cajas de ahorros y para el banco malo.

Pero se negaron a aceptar el veto de Guindos a Roldán.
Capitaneados por el Santander y el BBVA, entendieron que el ex director
general de Regulación del Banco de España tenía una alta cualificación
técnica y capacidad de comunicación, lo que le hacía idóneo para la dura
misión que tiene por delante. Los banqueros no cedieron. También se
barajó el nombre de José Manuel Campa, pero tampoco gustó al ministro y,
a la segunda propuesta, se mantuvieron firmes.

28-04-2014

Según fuentes bancarias
consultadas, los objetivos de Roldán son ambiciosos y no precisamente
fáciles. Deberá recuperar el prestigio y la reputación perdida por el
sector desde el estallido de la crisis, en 2008, así como defender a la
banca española ante el Banco Central Europeo (BCE) y ante la Autoridad
Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) para que no sea peor
tratada que la de otros países. Desde las entidades medianas y pequeñas,
se apunta otra misión: “Convertirse en la voz de todos los bancos, no
solo de los dos grandes, como ha ocurrido en ocasiones” con el anterior
presidente, Miguel Martín.

Si hay alguna creencia coincidente entre los banqueros es que la
opinión pública no ha valorado correctamente el papel del sector en la
crisis. Martín se lamentó tras el martes en su despedida: “Es difícil
tener buena reputación cuando la economía está en recesión y peor o
imposible si se te caen el 30% de los colegas”.

“La sociedad debe diferenciar entre las cajas y los bancos”, insiste un ejecutivo

Y en los primeros contactos mantenidos con Roldán, “que han sido muy
escasos porque se han respetado escrupulosamente los plazos oficiales”,
apuntan en el sector, ya le han comentado que “deberá trasladar a la
sociedad española las bondades y la fortaleza que ha demostrado la banca
comercial, que no ha necesitado ayudas. Se debe diferenciar
radicalmente entre lo que ha costado la crisis de las cajas y lo que ha
ocurrido con los bancos, que no han supuesto una carga para el
contribuyente”, insiste un ejecutivo que pide el anonimato. También
creen que no se han destacado las bondades de la banca comercial, que es
la que se practica en España, frente a la banca de inversión, origen de
parte de los problemas de la crisis financiera.

Estas fuentes, que niegan que los préstamos baratos concedidos por el
BCE se puedan considerar ayudas (pese a que para algunos bancos han
sido y son una gran fuente de ingresos), creen que el desastre de las
cajas y la pésima gestión de sus directivos han contaminado todo. “Hemos
cortado en seco los desahucios, tras crear un fondo de viviendas
sociales, pero eso tampoco es valorado por la opinión pública”, apuntan.

Sin embargo, Roldán tendrá que pelear contra la mezcla que existe en
la sociedad entre bancos y cajas, que ahora también son bancos. Los
contribuyentes han visto cómo se rescataban entidades (excajas) con
60.000 millones de dinero público. A la vez, el banquero se ve como un
ejecutivo que mantiene altísimos sueldos, que ha cortado el crédito en
un momento crítico (frenando la incipiente recuperación, como admiten
los organismos internacionales), que ha sido acusado por el Tribunal
Supremo de abusar con cláusulas suelo en las hipotecas y vender
productos complejos que no entendía el cliente. En definitiva, ha
actuado siempre a remolque pero no ha tomado iniciativas ante el
deterioro de su imagen.

“La falta de decisión de la banca para frenar el deterioro de su
imagen en los últimos años de la crisis le ha hecho perder terreno.
Ahora es difícil de recuperar”, apunta un exejecutivo del sector.

La AEB mantuvo a su candidato pese al rechazo del Gobierno

De Roldán se espera mucho en Europa. Sus profundos conocimientos
técnicos sobre la regulación bancaria internacional y su dominio del
inglés hacen que el sector le considere perfecto para crear lobby y
defender a la banca española en Fráncfort y Londres frente a las de
Italia, Francia o Alemania. “Este año será crítico con las pruebas de
calidad de los activos y las pruebas de resistencia”, recuerdan. En el
sector, algunos temen que las pruebas de estrés sometan a la economía
española, y por lo tanto a sus bancos, a fuertes caídas del PIB, del
precio de los inmuebles y subida del paro. “No se debería admitir un
trato tan severo después de la crisis que ya hemos vivido. Es
discriminatorio”, apuntan.

El BCE y la EBA planean un escenario que recorte las previsiones del
PIB en 2,2 puntos porcentuales este año; 3,4 en 2015 y 1,4 puntos en
2016, según avanzó Bloomberg el viernes, lo que en España se traduce en
dos años de recesión (con retrocesos del 1,2% y el 1,7% este año y el
siguiente) y estancamiento en 2016.

Las entidades tienen puestas sus esperanzas en Roldán. No cedieron
ante el argumento de Economía que lo consideró inadecuado. “No es ético
ni estético que alguien que estuvo regulando a la banca, y a las cajas,
que han vivido su mayor crisis, pase en poco tiempo a defender a las
entidades”, se dijo entonces. Era un ejemplo de las puertas giratorias.
Ante aquella fuerte polémica, Roldán se ofreció para apartarse, pero la
banca se cerró en banda: “Si es legal, se le puede nombrar”. Esta ha
sido la apuesta. El ministro ha endurecido el régimen de
incompatibilidades del Banco de España para el futuro, pero solo el
tiempo dirá si Guindos ha aceptado o no tragarse el sapo.