Francisco Baquero, que se había
desvinculado de la actividad de CCOO en el año 2007, solicitó
recientemente su baja como afiliado a la organización. No
descartamos que esta decisión pueda estar vinculada con la
determinación del sindicato de llegar hasta las últimas
consecuencias en la investigación interna abierta sobre este
problema, toda vez que la baja afiliativa dificulta la ejecución de
medidas sancionadoras.
Con independencia del recorrido que
tenga la instrucción del caso, para CCOO es exigible socialmente que
se devuelvan todos aquellos importes que no se hayan ajustado a los
conceptos de gasto que Caja Madrid hubiera estipulado como gastos de
representación.
CCOO se hace eco de la indignación que
esta noticia ha causado entre la afiliación al sindicato y entre la
sociedad en general y confía en que la acción de la justicia sea
rápida y efectiva.