Somos, con diferencia, el sector
productivo que más horas-extra sin remunerar realiza. Y la tendencia va
empeorando ya que en el primer trimestre del 2014 se registró un incremento del
47% de las horas-extra ilegales.
Los
datos sobre prolongaciones de jornada en los sectores financiero y de seguros
recogidos en la Encuesta de Población Activa del pasado año 2013 y primer
trimestre de 2014, son verdaderamente llamativos: el promedio de 440.400
personas ocupadas en el sector realiza una media de 0,62 horas-extra semanales,
de las que sólo se pagan el 9%. El resto,
el 91%, son horas extras ilegales y por tanto
fraudulentas.
Sin embargo, estos datos no se corresponden ni de lejos con la realidad que ha
revelado el estudio de campo realizado por CCOO:
de acuerdo con estimaciones muy prudentes, la plantilla del sector
financiero estaría prolongando su jornada de forma fraudulenta una media de
4,2 horas semanales.
De
acuerdo a estas estimaciones, el impacto de la prolongación de jornada en el
sector de 2008 a 2013, años de crisis, no lo olvidemos, es verdaderamente
escandaloso:
-
En el año 2013 el total de horas extras no
remuneradas realizadas por las plantillas podría haber alcanzado los 57
millones de horas. -
El importe que las arcas del estado han dejado de ingresar durante este
periodo de crisis por estas horas fraudulentas (cotizaciones a la Seguridad
Social y recaudación de impuestos) podría ascender a 2.297 millones de euros. -
Igualmente, los trabajadores y trabajadoras del sector han dejado de
percibir en ese mismo periodo casi 8.600 millones de euros por estas
horas-extra que no les han sido remuneradas. Un dinero que, de haber estado en
la economía real, habría generado riqueza, consumo y empleo. -
Con las prolongaciones de jornada a la que nos
obligan las presiones comerciales desmedidas se podría haber dado trabajo a
unas 33.500 personas desempleadas, mientras que la realidad es que en
nuestro sector en el periodo 2008-2013 se han destruido más de 50.000
empleos.
30
de octubre de 2014