UNA MIRADA DE GÉNERO. Cuando la igualdad no es una prioridad en los asuntos de Estado

En el Debate sobre el Estado
de la Nación desarrollado esta semana, la intervención del presidente Rajoy ha
demostrado que hace suya una expresión que conocemos bien las mujeres, ?lo que
no se nombra no existe?. Porque no ha pronunciado ni una palabra sobre los
principales problemas que afectan específicamente a la mitad de la población, las
mujeres*.

Cuestiones como la creciente feminización del desempleo, la violencia
de género, el desmantelamiento en los servicios públicos de atención y cuidado
de personas y su repercusión para las mujeres, la precariedad laboral, la
brecha salarial, o los recortes en políticas de igualdad, por citar algunas,
han estado ausentes de la intervención triunfal del presidente del Gobierno. Sin
un diagnóstico de la desigualdad, sin visibilizar ni reconocer los problemas, poco
o nada cabe esperar que se corrijan. Algo ha quedado claro, en la legislatura y
en este Debate: el derecho a la igualdad efectiva no es una prioridad para el
gobierno del PP.

Rajoy ha dibujado un
panorama benevolente que dejaba entrever un interés electoralista en una
intervención en la que ha afirmado, con tono solemne, que ?España ha salido de
la pesadilla? de la crisis y la amenaza de rescate, bosquejando una realidad
social, laboral y económica irreconocible para la mayoría de la gente, a pie de
calle. Para CCOO, el presidente ha expuesto un relato edulcorado, ?una
radiografía de situación que no se corresponde con la dura realidad que todavía
soportan millones de personas en el desempleo, la exclusión social y/o la
pobreza».

No. No hemos salido
de la pesadilla de la crisis, los ajustes, el desmantelamiento de los servicios
públicos y del Estado del Bienestar. No hemos salido de la pesadilla del incremento
de las desigualdades, del empobrecimiento creciente de la población, con más
personas empobrecidas cada día. Ni hemos dejado atrás la pesadilla del
desempleo masivo. Si el presidente insiste en hacer balance de gestión, podemos
afirmar, sin ánimo de exhaustividad, que para la mayor parte de la población ha
sido un período muy negativo, con pérdida de servicios públicos, de derechos y
prestaciones en Sanidad y Dependencia, con destrucción de empleo, con pérdidas
y regresión en de derechos laborales y sindicales, con privatizaciones y
tasazos en Justicia, en Educación, en transportes públicos, electricidad, etc.
Por ejemplo.

A estos retrocesos
sociales, económicos, en derechos y en servicios públicos, en oportunidades, en
el caso de las mujeres se han unido otros retrocesos que vuelven más lejano el
imperativo de igualdad efectiva que  se
nos debe, sin dilaciones ni diferidos, como ciudadanas de plenos derechos.
Algunos recordatorios de lo que las mujeres le debemos, en lo laboral**,
a la legislatura de Rajoy

Persiste una brecha
de género
de 12 puntos solo en actividad, lo que equivale a decir
que hay más de 1 millón 700 mil mujeres menos que acceden a la actividad,
aunque sea como desempleadas. No todas son millonarias, ni ociosas, ni en todos
los casos es una elección voluntaria, evidentemente. Una brecha que deja ver
que persisten importantes obstáculos de partida que impiden que casi dos
millones de mujeres accedan a día de hoy a la búsqueda de empleo.

En ocupación/empleo,
la brecha de género es de casi 10 puntos porcentuales, equivalente a 1
millón 500 mil mujeres menos. Desde que gobierna el PP (2011) la población
ocupada femenina ha perdido 367,4 mil ocupadas. Si hablamos de población
salariada, la brecha, según la EPA para la media 2014, es todavía de 4 puntos,
que equivale a medio millón de mujeres menos. Es cierto que la crisis ha
impactado: hay 646,6 mil asalariadas menos que en 2008, pero la mayor parte de
la pérdida  (383,4 mil menos) ha tenido
lugar desde 2011.

Los recortes en el
sector público
han impactado directamente en el empleo de las mujeres. En
2014 trabajan unas 207 mil asalariadas menos que en 2011. Y si diferenciamos entre
quienes tienen contrato indefinido: el porcentaje de mujeres ha bajado respecto
a 2011. Además,  81,8 mil mujeres han
perdido su contrato indefinido en el sector público desde entonces. Sin olvidar
quienes han perdido su empleo público en mayor medida. En 2014 había 125,4 mil
mujeres menos trabajando con        este
contrato que en 2011.

Y la reforma
laboral
ha impactado en el sector privado. Hay una brecha de género de
743,4 mil mujeres menos (6 puntos; una brecha que ha ido en aumento desde 2011).
 Además, hay 176,2 mil trabajadoras menos
desde 2011. Han perdido su contrato indefinido 84,1 mil mujeres desde 2008,
pero para la mayor parte la pérdida ha sucedido ha sido desde 2011 (para 6, 2
mil mujeres). Otras 109 mil mujeres han perdido su contrato temporal desde
2011.            

Comparando datos de
media anual de desempleo. En 2014, de media han estado desempleadas 2
millones 639,9 mil mujeres, 387 mil más que en 2011. Entre quienes buscan su
primer empleo, la mayoría son mujeres: en 2014 300,2 mil mujeres (el 54,2% del
total), 100 mil desde 2011. Entre quienes llevan de 1 a 2 años buscando empleo,
en 2014, había 519,6 mil mujeres, el 48% del total de personas desempleadas en
esa situación,  porcentaje mayor en 2011
(entonces las mujeres suponían el 44,5%). Entre quienes llevan  2 años o más buscando empleo está eel 42,2 %
del total de mujeres desempleadas, es decir, 1 millón 137 mil mujeres. Un número
que duplica las que estaban en esa situación en 2011. En porcentaje, el 47,7%
del total de personas desempleadas en esa situación.

Déficits en
conciliación y corresponsabilidad, que interfieren en el empleo de las mujeres***:
En España, en el año 2013, la tasa
de empleo de los hombres de 25 a 49 años sin hijos/hijas menores de 12 años era
de 74,4%; en el caso de tener hijos de esa edad la tasa de empleo era más alta
(78,9%). El valor más alto en hombres se alcanza con dos hijos/hijas menores de
12 años (80,6%). Pero, en el caso de las mujeres, a medida que se
incrementa el número de hijos/hijas menores de 12 años, disminuye la tasa de
empleo. Para las mujeres de 25 a 49 años sin hijos/hijas de esa edad la tasa de
empleo en el año 2013 era de 66,9%, que se reduce a 59,5% en el caso de tener
hijos menores de 12 años. Con un hijo o una hija menor de 12 años, la tasa es
de 61,2% y de 58,2% en el caso de dos hijos menores de 12 años. Con tres
hijas/hijos o más el valor de la tasa es 47,0%. 

En España en el año
2013, un 29,5% de mujeres (25-54 años) empleadas con 1 hijo o hija trabaja a
tiempo parcial frente al 6,7% de hombres, es decir, cuatro veces más las
mujeres que los hombres. En el caso de 3 o más hijos/hijas los porcentajes son
un 28,7% de mujeres y un 5,7% de hombres, es decir, casi cinco veces más
mujeres que hombres. Y en España, en el año 2013, un 2,1% de varones y un 21,1%
de mujeres han reducido el número de horas trabajadas en un tiempo superior o
igual a un mes, debido al cuidado de al menos un hijo o hija menor de 8 años.
Es decir, ellas, en una proporción diez veces mayor. Para periodos superiores a
un año, un 7,4% de varones ocupados y un 38,2% de mujeres ocupadas han dejado
el trabajo después del nacimiento de su hijo o hija para prestarle cuidados. De
nuevo, ellas, en una proporción cinco veces mayor. 

En CCOO no nos
conformamos con señalar las ausencias notorias del discurso de Rajoy,
contrastamos su visión optimista con la realidad, con los problemas reales de
la gente real. Por eso exigimos al gobierno que incluya las desigualdades de
género en la agenda prioritaria de sus medidas, y que lo visibilice. Que
escuche y valore el diagnóstico que realizamos desde las organizaciones
sociales y que escuche e integre las propuestas correctoras que hacemos para
solucionar los problemas de la gente, mujeres y hombres. Pedimos
insistentemente un Plan Especial de igualdad entre mujeres y hombres en el
ámbito laboral que no sea mera retórica, sino que incluya nuestras propuestas,
que son medidas eficaces, razonables, proporcionadas y realistas para combatir
las brechas laborales de género. Un Plan Especial que debe hacerse con los
agentes sociales, porque sólo el consenso en su elaboración e implementación
garantiza los resultados. Exigimos una renta mínima garantizada que proteja de
la pobreza y de la exclusión y que garantice la cohesión social desde la
solidaridad. Exigimos un plan de crecimiento económico que implique empleo de
calidad y fortalecimiento de los servicios públicos.

 #ExigeCCOO

Únete a CCOO, a
nuestra lucha diaria, y EXIGE tus derechos: más empleo de calidad, más
igualdad, más corresponsabilidad.

Secretaría Confederal de Mujer e Igualdad de CCOO,
27 de febrero  de 2015.

Afiliate a CCOO