Continuamos insistiendo
Ayer
se celebró la vista en la Audiencia Nacional por la demanda de conflicto
colectivo por modificación sustancial de condiciones de trabajo colectivas
derivadas de la clasificación de puestos de servicios centrales.
Esta
clasificación, publicada a finales del año pasado, dejó perplejos, indignados y
muy cabreados tanto a las secciones sindicales como a las personas afectadas
por cuanto supuso:
·
En muchos
casos una devaluación del nivel salarial
de los puestos ya clasificados anteriormente en bbk y que venían
desarrollando la misma labor.
·
Una multitud
de puestos que no han sido clasificados,
pese a que desarrollan el mismo trabajo que el del compañero o compañera de ?al
lado?, que sí ha sido considerado, sin explicaciones de por qué uno sí se
clasifica y otro no.
·
Una indefinición total de las funciones de
cada puesto, de tal forma que resulta imposible conocer los parámetros por los
que un puesto tiene un nivel u otro.
En
definitiva, que no se clasificaron puestos, tal y como regula el convenio, sino
personas. Así, se adecuó el nivel del
puesto a lo que ya cobraba la persona que lo estaba ocupando. Hacerlo así
es un disparate y una clara violación de lo que establece el convenio.
La
empresa alegó en el juicio que en realidad nadie ha perdido dinero porque se ha
establecido un complemento voluntario absorbible por la cantidad recortada. Y
esta excusa no nos sirve: no es lo mismo un complemento recogido en el convenio
y el derecho a consolidarlo como fijo, que un complemento que te da la empresa
voluntariamente y solo mientras permanezcas en el puesto. Con esta
clasificación es evidente que en el
medio plazo el coste de los puestos de servicios centrales se abaratará de
forma significativa. Quienes accedan en el futuro a estos puestos ahora
devaluados, lo harán con una menor expectativa salarial. ¿A esto se refería el
presidente cuando hablaba de mejorar la eficiencia, a abaratar los puestos
cobrando menos por hacer lo mismo?
Esperamos
que el juez dé la razón a las secciones sindicales que allí nos personamos,
aunque ya adelantamos que, se gane o se pierda el juicio, estamos convencidos
de que nos asiste la razón. La dirección debe ser la primera en darse cuenta de
que no puede tener a una gran parte de la plantilla desmotivada por la
valoración que hace de su trabajo. Por ello hacemos una vez más un llamamiento a la empresa para que rehaga
de nuevo el estudio de puestos.
Muchos
compañeros y compañeras nos han hecho llegar sus quejas (y nos consta que otras
muchas lo han hecho directamente a la empresa) y ya hemos solicitado una nueva reunión de la comisión de
seguimiento de puestos para tratar las incidencias individuales y
colectivas, que esperamos pueda reunirse a la mayor brevedad posible.
16 de abril de 2014