¡Habemus consejero!
¡Anda que no se ha hecho esperar, Sr. Presidente! Tras
largo tiempo deshojando la margarita, en el que le hemos visto pasar un mes
tras otro aplazando una decisión al parecer tan necesaria, ya podemos decir que
tenemos consejero delegado. La verdad, ¡ya era hora!
Tan ?elaborado? nombramiento ha
recaído en la persona de Javier García Lurueña, al que suponemos bien conocido
en la casa y buen conocedor de ella, dada su larga trayectoria profesional
entre nosotros y nosotras. Claro que de esto nos hemos ?enterado por la
prensa?, pues la entidad no ha tenido a bien reunir a la representación de la
plantilla para comunicárnoslo oficialmente. Parece ser que en eso de ?cuidar
las formas? no es precisamente donde reside la fortaleza de esta empresa. En
fin, a lo hecho, pecho.
Por nuestra parte, y a la vista de
sus 35 años de servicios, le creemos conocedor de los variados entresijos de
esta casa, por lo que entendemos que no necesitará hacer uso de los 100 días de
gracia que se le conceden a los novatos. Es, pues, hora de relanzar las
relaciones laborales en esta empresa.
Le esperábamos porque llevamos mucho
tiempo paralizados, mientras se anunciaba su llegada. Estábamos esperándole
porque, como bien sabe, tenemos temas importantes que abordar, que inciden
directamente en el futuro de Kutxabank y sus trabajadores y trabajadoras.
Seguro que los conoce: acuerdo laboral, rejuvenecimiento de la plantilla
mediante prejubilaciones y contratación fija, solución a los problemas
generados con los traslados, clasificación de puestos?
No, Sr. consejero, no hay tiempo para
la demora. Así que vamos allá. ¿Cuándo nos reunimos?
29 de mayo de 2015