Proceso digitalizador aparente

En BBVA estamos inmersos en un cambio cultural y de
orientación de negocio llamado  «proceso
digitalizador», con el que se pretende que una gran parte de nuestros clientes
utilicen el teléfono inteligente para hacer sus operaciones bancarias. 

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Un primer paso en este sentido es la
aplicación Wallet, que sustituye al plástico de la tarjeta de crédito,
facilitando además otras funciones (bloqueos, extractos…). 

Como ocurre a menudo, desde los despachos se diseñan
productos y procesos avanzados, que todavía no están en sintonía con las
necesidades reales de la clientela. Es entonces cuando el banco fuerza la
maquinaria comercial para intentar colocar el producto, más allá de la utilidad
que pudieran darle los clientes. 

Sin
tener en cuenta que todos los avances requieren de un tiempo de recorrido para
su implantación, el Banco ha decidido
que el mejor sistema para forzar a los clientes hacia los canales a distancia (ordenadores,
móviles, cajeros) es amortizando puestos de trabajo y dejando a la plantilla de
las oficinas con unas cargas de trabajo insostenibles que, al final, nos llevan
a no poder ejercer nuestra profesionalidad en condiciones
adecuadas ni a ofrecer un servicio de calidad que los clientes merecen.  

«El
móvil está transformando nuestro negocio»
, y «BBVA contará con 100.000 empleados digitales en 2016″, dijo el
Presidente de BBVA el pasado día 8, en las jornadas Wired Money 2015 de Londres.
También en el encuentro, celebrado el 22 de julio, el Consejero Delegado de
BBVA comentó que hay que solucionar las necesidades del cliente y centrarse en
él. 

CCOO
no estamos en contra de la
digitalización, de hecho, animamos a que la gente, si lo encuentra útil,
se descargue todas las aplicaciones que considere. Lo que rechazamos de plano
es que el banco nos obligue a hacerlo en nuestro móvil particular, además del
corporativo, lo que supone una grave intromisión en el ámbito personal de sus
empleados y empleadas. 

Desde CCOO recordamos a BBVA que las formas hay que
cuidarlas, y que cualquier adaptación a la evolución tecnológica conlleva de
forma indispensable, no sólo de un cierto tiempo para conocer y asimilar los
avances, sino también de poner los recursos necesarios a disposición de su
plantilla, para dar lo mejor a su clientela y ser un Banco 10. 

Seguimos
trabajando, seguimos informando.

Julio
2015