¿Plan de qué?
De ?desarrollo de
negocio?, lo llaman. Ayer el consejero delegado nos reunió, en presencia
también del responsable de Recursos Humanos, a todos los grupos sindicales para
darnos unas pinceladas de lo que será el plan que han diseñado para el periodo
2015-2019.
Un
plan que, como habrás podido comprobar por lo publicado en la intranet, se basa
en ?cuatro ejes principales de actuación?:
- Crecimiento,
rentabilidad y clientes, donde se
desarrollará y potenciará la estrategia comercial a llevar a cabo. - Redimensionamiento de
los negocios ?non-core? de la entidad, que
implicará, entre otras medidas, la aceleración en la venta de activos
inmobiliarios y la reducción de la cartera de participadas. - Transformación
y eficiencia, a través de la reducción de los
costes de estructura y transformación operativa, además de otras medidas
de optimización para reducir los gastos generales. Es en este punto donde
se incluyen la dimensión de la plantilla y los gastos de personal. - Evolución
del modelo de gestión, con el fin de adaptarnos al
nuevo entorno y mejorar la posición competitiva.
No
vamos a repetir en esta nota lo que ya publica la empresa en la intranet. Ahora
bien, tenemos que decir que eso de incrementar ingresos, volumen y beneficios
está muy bien, pero suponemos que la marcha de la economía algo tendrá que
decir en ello. Ya veremos qué nos depara el futuro.
Nosotros
nos vamos a centrar en el tercer eje,
donde nos meten al conjunto de la plantilla. ¿Qué es esa prenda que soltó
de conseguir lo mismo con menos gente? ¿Nos dejarán trabajar, en lugar de estar
rellenando permanentemente caprichosas e interminables hojas de Excel?
¿Podremos, al fin, dejar de prolongar nuestra jornada? Todo esto nos lo tiene
que explicar y pronto.
Llevamos
meses insistiendo en sentarnos a negociar medidas que mejoren los ratios de
Kutxabank, mientras la empresa ha dejado pasar el tiempo sin hacer nada.
Incluso este plan sufrirá ahora un parón veraniego hasta septiembre, fecha en
la que nuestro consejero delegado tiene previsto empezar su particular ronda de
contactos por Gipuzkoa, Bizkaia, Araba, Madrid y Cajasur para explicar las
excelencias del mismo. También nos ha emplazado a los grupos sindicales para
ese mes, sin fecha aún, con el objetivo de ?hablar y tratar de negociar? lo que
afecta a la plantilla.
Pues
bien, en nuestra opinión lo que afecta a
la plantilla pasa por el desarrollo
de un nuevo acuerdo laboral que impulse el rejuvenecimiento de la misma
mediante la contratación de gente más
joven que está deseando encontrar un puesto de trabajo y la prejubilación de nuestro colectivo de más
edad. Un pacto que, además de lo anterior, incluya medidas de desvinculación no traumática, como bajas incentivadas o
reducciones de jornada.
No
vamos a aventurar que este plan carezca de buenas intenciones, que seguramente
las tendrá, pues es lo mínimo que se le cabe exigir. Claro que eso habrá que
demostrarlo. Dicen que los interlocutores sociales somos parte importante de la
organización, pero llevamos prácticamente un año esperando los movimientos de
la empresa, que nos expliquen qué quieren hacer y hacia dónde pretenden llevar
el negocio. Ahora toca negociar cómo lo quieren hacer y cómo nos afecta a
empleados y empleadas.
Ya
hemos expuesto antes por dónde tienen que ir las negociaciones que
necesariamente habrán de llevarse a cabo. De lo que no estamos dispuestos a
hablar, bajo ningún concepto, es de rebajar las condiciones laborales.
Les
estamos esperando.
30 de julio de 2015